Si alguna vez has visitado Nuevo León, seguramente has probado o escuchado del Agua Mineral Topo Chico, marca que con el paso del tiempo se ha mantenido en la preferencia de las personas.

Y es que con más de 120 años en el mercado, Topo Chico es al igual que el Cerro de la Silla, la carne asada, y el Parque Fundidora, todo un referente de la entidad y cultura regia.

Cabe mencionar que el nombre del agua mineral proviene del Cerro del Topo Chico, que en realidad es un volcán inactivo de mil ciento setenta y cinco metros sobre el nivel del mar.

Asimismo, uno de los elementos más reconocibles que ha acompañado por décadas a esta refrescante bebida, y el cual es su símbolo, es el sello de una princesa bebiendo agua que emana del cerro, imagen que rememora una leyenda azteca.

Dicha historia legendaria se refiere a cómo la hija del emperador Moctezuma, tras una larga y tortuosa travesía, bebió de las cristalinas aguas del manantial del Cerro del Topo Chico para poder curarse de un mal que la aquejó largamente y para el cual nadie había encontrado la cura.

Topo Chico a través de la historia