¿Algunas vez te has puesto a pensar por qué las fotos que ilustran nuestra publicidad siempre tienen ese “no sé qué” que las hace únicas? Eso, que logra conectar contigo y que hace que cualquiera que las vea las identifique como parte del estilo Coca-Cola.

Es sabido que para realizar una gran fotografía  en general se requiere de mucho trabajo y por supuesto, de un buen equipo. Sin embargo, esto no es todo ya que la técnica y el estilo son algo fundamental para que tengan ese toque inolvidable.

Estos son algunos de los factores que nos permiten crear fotografías memorables:

Contamos historias. Más allá de mostrar el refrescante sabor de nuestra bebida, las imágenes que forman parte de la publicidad de la marca narran una pequeña anécdota.

¡Cero poses! Escenarios auténticos, personas reales y emociones genuinas son una constante que nos identifica y que nos permite trascender cualquier frontera.

Siempre joven. Sin importar la edad, las personas retratadas en las fotos al estilo Coca-Cola, tienen una actitud fresca que se contagia solo de verlas.

Un toque de rojo. Esa tonalidad tan especial que nos caracteriza se encuentra presente en cada imagen, aunque sea en un pequeño detalle.


Detrás de cámaras

Por su parte, Guy Aroch y Nacho Ricci, reconocidos fotógrafos de moda que han participado en la creación de imágenes de campañas globales de nuestra compañía, comparten algunos de los puntos clave para conseguir imágenes tan especiales.

"Si colocas una botella de Coca-Cola con el talento incorrecto o en un escenario cursi, toda la autenticidad se disipa." asegura Guy Aroch.

El secreto de Ricci es conectar con quien fotografíe y construir una sinergia donde se sientan seguros y cómodos para mostrarse como realmente son, sin poses.

“Cuando la fotografía es honesta, refleja autenticidad. Realmente te dice lo que está pasando sin explicarlo. A medida que se crea la conexión, todo fluye...y captura la esencia del momento” menciona Ricci.

Como verás una foto al estilo Coca-Cola significa captar cada momento que pudiera ser cotidiano y transformarlo en algo especial, que transmita emociones genuinas.