La historia del primer mural de Coca-Cola es sin duda un homenaje a la longevidad, pues sus protagonistas son una bebida que ha existido durante más de 130 años, una farmacia que ha estado en funcionamiento durante 122 años y un hombre que tuvo el mismo trabajo durante medio siglo.

El mural en sí, (la frase "Drink Coca-Cola" en blanco sobre un fondo rojo) fue pintado en 1894 en la pared de la Farmacia Young Brothers (entonces llamada Young Bros Drug Company) en la pequeña ciudad de Cartersville, aproximadamente una hora al norte de Atlanta.

La historia cuenta que un vendedor de jarabe de Coca-Cola de Atlanta, llamado James Couden, pintó el cartel, aprovechando la pared de 30 metros de largo, con forma de cartelera, que daba hacia la concurrida estación de trenes de la ciudad.

Muchos años después, cuando Dean Cox fue contratado por la farmacia en 1960, el muro anunciaba con orgullo Coca-Cola, aunque el letrero original ya había sido pintado encima muchas veces. Para entonces. Cox acababa de salir de la escuela y estaba emocionado de comenzar su primer trabajo. Ocho años después, la hija de uno de los hermanos Young originales se retiró y le preguntó a Cox si le gustaría comprar el negocio. Aceptó, y en 1970 también compró el edificio a la bisnieta del hombre que lo construyó.

Como lo expresó Cox, antes de su adquisición, "eran 76 años de una familia pagando el alquiler a otra familia".

Cox dice que The Coca-Cola Company había repintado regularmente el cartel hasta finales de los años setenta. Siempre había escuchado que debajo de toda esa pintura se encontraba el primer mural de Coca-Cola, por lo que a principios de la década de 1980 consultó los archivos de Coca-Cola en Atlanta. Y los registros confirmaron el dato.

Cox pasó varios años investigando el mural y se interesó mucho en la idea de restaurarlo. En 1989, contrató a Alison Free y Aggie Ferguson, dos mujeres que tenían una pasión por restaurar antiguos anuncios de esta marca.

Durante varias semanas, Free y Ferguson eliminaron cuidadosamente 25 capas de pintura para finalmente descubrir la pintura original, y devolverla a la vida con la mayor precisión posible.

Una vez que el mural restaurado se dio a conocer y se publicó en los periódicos, Cox conoció el mundo de los coleccionistas de Coca-Cola: la farmacia recibió visitantes y correo de todo Estados Unidos. Y de otros países también. Cox recuerda haber recibido algún correo que solamente iba dirigido al "Primer Mural Coca-Cola, Cartersville, GA".

Hoy en día, la farmacia es propiedad del cuñado de Cox, William Tatum, quien ha trabajado en la tienda desde 1972 hasta la fecha. Tatum dice que ahora cuentan con una gran variedad de recuerdos de nuestra icónica bebida en venta y un libro de visitas. A él le sorprende cómo es que muchos fanáticos de Coca-Cola aún hacen el recorrido para conocer este pedazo de historia de la compañía.

Tatum dice que la atracción no solo beneficia a la tienda, sino también a la comunidad en general. "Es maravilloso porque cuando la gente visita Cartersville para ver el cartel", dijo, "también visitan los demás negocios del centro".

Por parte de Cox, el mural histórico está ligado a su larga y feliz carrera. Entre la tienda y el cartel, se siente orgulloso de mantener vivas estas dos tradiciones.

"Es importante para mí personalmente porque trabajé en el mismo negocio, haciendo el mismo trabajo, en el mismo lugar, durante 50 años", dice Cox. "Y eso no sucede muy a menudo".

De hecho, antes de retirarse, Cox tenía clientes cuyos padres, abuelos y bisabuelos también habían sido sus clientes en décadas anteriores.

Cox también dice que está orgulloso de ser el dueño de una pieza única de la historia.

Ahora sabes en dónde se encuentra el primer mural publicitario de Coca.Cola. Y no solo eso, sino que además fue meticulosamente restaurado en 1989, para que se mantenga tan fresco y vibrante como el día en que fuera pintado en 1894.