El sabor de la sangría es un invitado recurrente en la mesa de las familias mexicanas. Y es que es difícil encontrar un alimento que no vea realzado cuando se marida con esta deliciosa  bebida, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

El origen de esta artesanal combinación de jugo de uva, enriquecida con sabores cítricos, no es muy preciso. Son varios países los que se disputan su autoría, entre los que destacan Ecuador, Portugal  e incluso las Antillas, cuando eran colonia británica a finales del siglo XVIII.

Sin embargo, es imposible no relacionarla con la península Ibérica. Y fue justamente desde España que la sangría llegó a México, permeando poco a poco hasta convertirse en un complemento constante de la vasta gastronomía de nuestro país.

En Mundet, como buenos mexicanos, nos gusta descubrir y crear cosas nuevas que nos hagan sentir orgullosos, no nos conformamos con cualquier sabor y entregamos siempre lo mejor.

Es por eso que hoy te presentamos el nuevo sabor sangría, hecho con toda la pasión e ingenio con los que creamos el sabor y aroma únicos que nos caracterizan desde 1902.