Toda marca exitosa tiene una identidad que la representa y será parte de toda una vida, incluso va más allá de un solo icono que sólo trata de transmitir un sentimiento de pertenencia y empatía. Y en Coca-Cola nos encargamos que ese rojo tan peculiar fuera único para que siempre lo llevaras en la mente, pero sobre todo se volviera parte de tus momentos más especiales.

La historia del Rojo Coca-Cola  comienza en 1890 cuando la marca apareció acompañada de este color en los anuncios publicitarios. Desde ahí, se ha hecho presente en máquinas expendedoras, letreros en tiendas o avenidas, vehículos, neveras, botellas como la icónica Contour y más.

Rojo perfecto

J.B. Chandler, fue el hombre que construyó la caja de Coca-Cola más grande del mundo y el creador del color patente que incluso ha inspirado a que grandes artistas como Salvador Dalí o Andy Warhol, hayan incluido a Coca-Cola en sus creaciones artísticas.

Para conseguir el color icónico de Coca-Cola, Chandler tuvo que mezclar tres diferentes rojos para conseguir la tonalidad que ahora conocemos. “Para obtener el color oficial, se mandaron un par de muestras para ver al final del día cuál era la más adecuada”, asegura J.B.  Y complementa: “Por mi mente no había otra cosa más que el color, el cual tendría que ser el correcto, el perfecto”, dice.

Es así que este color exclusivo del sabor refrescante y que revitaliza a quien bebe una Coca-Cola, se ha convertido en un distintivo reconocido por 130 años en el mundo y 90 en México.