Navidad, Navidad, ya es Navidad… y aunque sea una época de paz, amor y felicidad, siempre hay algunos momentos que nos hacen sacar al amargado que tenemos dentro: que si la cena familiar termina en pleito, o la posada con los amigos acaba en bacanal… o peor aún, si eres el nuevo de la oficina y te toca hacer guardia mientras todos se van de vacaciones.

Relájate, respira, tómate una Fresca y encuentra junto con nosotros el lado bueno de esas situaciones navideñas estresantes… ¡sí se puede!

Posada complicada

Las posadas tendrían que ser un momento perfecto para pasarla a gusto con tus amigos, ¿cierto? Pero la verdad es que, de entrada, es casi misión imposible cuadrar las agendas porque todos tienen mil compromisos, pero la cosa se pone peor cuando se trata de lograr que ya en la reunión no se hagan las típicas “bolitas” mala onda.

Para que nada te amargue, lo mejor es tomar una actitud relajada y no estresarte: contratiempos siempre va a haber y si realmente todos son tan amigos, nada de lo que suceda en una fiesta va a cambiarlo. Incluso si tú eres quien la riega y, por ejemplo, te besas con quien no debes, ¡deja que las cosas fluyan! ¿Quién te dice que terminas el año con nuevo romance gracias a la posada?

La cena del terror

Sí, aquí podrás encontrar a los personajes más terroríficos: las tías imprudentes, el sobrino latoso, el tío impertinente… y tú, en medio de todo el caos. ¿Tienes ganas de fingir una gripa repentina para no estar presente?  Ni lo intentes, nadie te lo va a creer, y pues bueno, ya que estés ahí, mejor tómate una Fresca y diviértete con la situación. Seguro puedes sacar buenos memes o hasta podrías hacer algún video viral de las situaciones que se desencadenen en la cena.

Finalmente piensa que en unos años serás tú quien tome la estafeta y se convierta en el imprudente o impertinente, así que mejor pásala a gusto y no te amargues. 

Navidad en la oficina

Eres el nuevo y no tienes vacaciones. O te las gastaste todas en verano. O simplemente en un golpe de mala suerte en el sorteo, te tocó hacer la guardia navideña. Cualquiera que sea el caso, puedes creer que tu Navidad se fue al caño… pero no.

Ok, sí, ir a la oficina esos días mientras todos descansan puede no estar tan padre, pero con tantita creatividad y con una actitud cero amarguras, podrás pasártela muy bien: como casi no hay nadie, lo mismo puedes organizar unas carreritas con sillas por todo el pasillo con los otros desafortunados seres que también están de guardia, hacer un cuadro con post its… ¡capaz y resulta que eres un talentoso artista! 

Así que ya sabes, la clave para quitarle las amarguras a la Navidad, es tener una buena actitud y dejar que las cosas ¡simplemente fluyan!