En los próximos años,  The Coca-Cola Company trabajará con una serie de socios para cumplir con su visión, Mundo sin Residuos, que incluye la recolección y el reciclaje de una botella o lata por cada una de las que venda alrededor del mundo para el año 2030, para renovar su enfoque en todo el ciclo de vida del empaque.

Conversamos con Ben Jordan, Director Senior de Política Ambiental, para conocer más sobre cómo la compañía y sus socios embotelladores abordarán este objetivo primordial de la industria.

Para Jordan, ahora es el mejor momento para dar a conocer esta visión dado que el problema de los desechos de envases está más latente que nunca, y derivado de ello “enfrenta un problema de empaques y, al igual que otras compañías, tenemos la responsabilidad de ayudar a resolverlo y garantizar que las botellas y latas no terminen donde no pertenecen”.

Jordan comentó también que como nuestro negocio depende de las botellas y latas, debemos aceptar una cuota de responsabilidad para ayudar a garantizar que el mundo tenga un sistema de empaques más sostenible, lo cual será bueno para las comunidades donde operamos y además genera una economía circular, es decir, al usar materiales reciclables estos se pueden usar para elaborar otros productos.

Ejemplo de ello es el reciclado de PET, en el que México es líder en Latinoamérica con dos plantas (IMER y PetStar), que tienen capacidad para reciclar más de 4,000 millones de botellas al año, equivalente a llenar tres veces el Estadio Azteca.

Adicionalmente, Jordan señaló que nuestros esfuerzos de recolección se concentrarán en dos sentidos. El primero “en mantener nuestros envases fuera de nuestros océanos y del medio ambiente en general”. El segundo participando “en esfuerzos colectivos para conservar los envases y el material de empaque dentro de la economía para su reutilización”.

Hacer la visión realidad para el 2030 no será una tarea fácil, reconoció Jordan. Afirmó que será un esfuerzo colectivo de muchos socios pues “ninguna compañía u organización puede hacerlo sola, porque los problemas y soluciones concernientes son complejos y de alcance mundial”, dijo.

Por ello trabajaremos junto con nuestros socios embotelladores, ONGs calificadas, comunidades locales y consumidores, encontraremos el mejor camino a seguir, mercado por mercado, buscando alcanzar estos objetivos para el año 2030.

Para concluir Jordan dijo que “el mundo necesita más personas que reciclen con más frecuencia, y la educación / información es una parte importante para lograrlo. La frase "reducir, reutilizar, reciclar" sigue siendo válida hoy en día”.