¿Has leído en algunos productos la frase “libre de gluten”? ¿Sabes qué significa? Bien, el gluten es una proteína que viene de manera natural en algunos cereales -y sus harinas- como el trigo, la cebada y el centeno; esto hace que esté presente en el pan.

¿Sabías que el gluten representa el 80% de las proteínas del trigo?

Ahora, hay personas intolerantes al gluten, quienes desarrollan la enfermedad celiaca que impide al intestino absorber los nutrimentos de  la comida. Aproximadamente el 1% de la población mundial es afectada por esta condición.

Pero, ¿qué es lo que ocurre en el cuerpo? El sistema inmunológico reacciona de forma adversa y causa daño en la mucosa del intestino delgado (que es lo que puede provocar la enfermedad celiaca); es decir, el padecimiento digestivo que evita que se absorban adecuadamente: vitaminas, minerales y otros nutrimentos.

Algunos de los signos que permiten saber si alguien es sensible al gluten son: diarrea, dolor abdominal, hinchazón, jaquecas, fatiga e incluso algunas características relacionadas con el déficit de atención.

Ahora, el diagnóstico de la enfermedad celiaca suele ser difícil; sin embargo, cuando ésta se confirma, el único tratamiento es no comer alimentos que contengan gluten. De manera que la dieta debe incluir alimentos naturales que no contienen esta proteína como: frutas, verduras, legumbres, pescado, huevo, semillas o granos como quinoa o amaranto.

O bien, se pueden consumir productos elaborados a base de semillas libres de gluten, como AdeS, pues para su elaboración se emplean alimentos como soya, almendra y coco, opciones que pueden ser parte de un estilo de vida saludable.