Hoy en el Día Mundial del Internet, te contamos cómo en The Coca-Cola Company aprovechamos al máximo la tecnología para ofrecerte grandes innovaciones.

Y es que hemos combinado el uso de refrigeradores en las tiendas con una red inteligente que verifica el inventario de productos y se encarga de monitorear su consumo de energía.

Estos refrigeradores inteligentes están equipados con sensores que recopilan datos como el número de aperturas de la puerta del refrigerador y los compara con la cantidad de productos que se compraron, haciendo uso del “Internet de las cosas” para transmitir esta información.

Es decir, los datos del refrigerador van a la nube:

“Básicamente estamos haciendo dos cosas: recolectar información a través de los sensores en los refrigeradores, y luego usar esos datos para ayudar a nuestros embotelladores y clientes a tomar mejores decisiones” comenta Pete Rohwer, director de comercialización de equipos en Coca-Cola Norteamérica.

Esto se hace así: desde un tablero, se monitorean todos los dispositivos conectados, donde las plantas embotelladoras de Coca-Cola pueden rastrear la ubicación de sus dispositivos inteligentes incluso a nivel de tienda y controlar la temperatura, la iluminación, el consumo de energía y el rendimiento de los mismos.

"Podemos controlar cada aspecto del equipo y hacer las reparaciones necesarias sin esperar las inspecciones de rutina", explica Rohwer. "También vemos cómo la apertura de los refrigeradores se relaciona con la venta, es decir, si el refrigerador cuenta con las bebidas adecuadas".

Por ejemplo, los vendedores pueden descubrir que cuatro refrigeradores grandes de una sola puerta consiguen menos tráfico que uno pequeño. Los propietarios de las tiendas también pueden detectar cambios en las preferencias de los clientes y comparar las ventas diarias, el efecto que tiene un cambio de ubicación del refrigerador dentro del establecimiento, el impacto de las promociones o incluso de la temperatura del producto.

Los refrigeradores conectados, debutaron en Bulgaria en el 2015 y actualmente están siendo probados en Chicago y Dallas. En un futuro, además se implementarán sensores de proximidad para poder enviar información sobre promociones a los consumidores que se encuentren cerca

"Hemos pasado de una máquina que vende Coca-Cola a la experiencia que venden nuestros productos, y ahora son las redes inteligentes las que venderán nuestras bebidas", concluye Rohwer.