Enero es perfecto para comenzar a construir el camino rumbo a tus metas, por lo que si este año deseas conseguir tu empleo ideal, ¡es el mejor momento para poner manos a la obra!

Y es que cuando trabajas en algo que te gusta eres más feliz, lo que te podría ayudar a reducir el estrés, mejorando así tu estado físico y mental, logrando que tu productividad sea óptima y que tengas una mejor calidad de vida.

Para ayudarte en este proceso, te proponemos los siguientes pasos:

1. Capacítate. Toma tiempo para hacer una autoevaluación de tus habilidades, entendiendo cómo te gusta trabajar y qué eres capaz de hacer. Los cursos para actualizarte o para aprender algo en lo que quisieras desarrollarte pueden ser de ayuda.

2. Enlista tus prioridades. El tipo de empresa en el que quieres laborar, el tiempo que quieres dedicar a tu trabajo, las prestaciones que requieres, etc. Teniendo esto en mente será más fácil decidir en qué vacantes quieres postularte.

3. Sé flexible. No te enfoques solamente en la remuneración económica, ya que en ocasiones el mayor valor que puedes obtener de una empresa va desde los contactos que generes en ella al aprendizaje que te pueda aportar.

4. Actualiza y edita tu currículum. Recuerda que la información de tu CV debe reflejar lo que el posible empleador y compañía están buscando; el objetivo del currículum es conseguir una entrevista, por lo tanto, debes resaltar aquello que sea necesario para llamar la atención del reclutador.

5. Amplía tu networking. La mayoría de los trabajos realmente buenos se ocupan antes de que las empresas los hagan públicos. David K. Williams, CEO y Coach de Liderazgo de C-Level, recomienda relacionarte con personas que laboren en la compañía en la que tengas puesto el ojo, así podrás saber cuando se abre algún puesto.

6. Empieza a disfrutar tu trabajo actual. Aunque no te guste mucho o no sea tu empleo ideal, tal vez sea una oportunidad para desarrollarte lo suficiente y se convierta en un trampolín para alcanzar tu trabajo soñado.

7. Sé realista. Ten claro que si tienes la suerte de obtener el trabajo de tus sueños, no existe la situación laboral perfecta. Cada trabajo tiene cosas buenas y malas, así que sé objetivo a cada momento. Solo así podrás valorar las experiencias favorables que ocurren cada día y aprender de las no tan agradables.

Ahora sí, ¡a pulir ese currículum y a conseguir el trabajo que siempre deseaste!