Antes de hacer las maletas con destino al Mundial de Rusia, hay que comprar las entradas. Ni en las taquillas de los estadios, ni a intermediarios, ni en oficinas de venta y, por supuesto, tampoco en la reventa. 

++ La FIFA ha advertido de que un boleto obtenido por cualquier otro medio que no sea a través de su web oficial será ilegal.

++ Para sorpresa de muchos, las entradas compradas en las fases de venta previa no tienen asientos asignados. Un ordenador será el encargado de sentar a los aficionados en una u otra parte del campo, eso sí, correspondiente a su categoría.

++ Los mejores asientos para ver la gran final cuestan la friolera de 1.100 dólares. Su precio cae hasta los 710 dólares en las zonas de los córneres, y los 455 en los fondos.


La página web oficial de la FIFA (www.fifa.com) es la única autorizada para hacer realidad el sueño de ver el Mundial desde las gradas. Y para evitar sobresaltos, el organismo internacional, que cuida con tanto celo a su gallina de los huevos de oro, ha advertido de que un boleto obtenido por cualquier otro medio será ilegal.

Los más aventureros, los que prefieren decidir en el último momento -sobre todo para tener la libertad de seguir a su equipo a partir de los octavos de final allá donde le toque jugar- podrán comprar su entrada en las once ciudades sedes del Mundial. 

Pero no en las taquillas de los estadios, sino en los llamados centros oficiales de entradas que la FIFA habilitará durante la competición.

¿CUÁNDO SE COMPRAN LAS ENTRADAS?

La mayoría de los afortunados que ya tienen sus boletos se lo jugaron en un sorteo. Para hacer girar la rueda de la fortuna, tuvieron que registrarse en la web de la FIFA y solicitar ahí sus entradas con meses de antelación. 
Para cuando concluyó el plazo de solicitudes, el pasado 31 de enero, casi cinco millones de aficionados habían retado a la suerte. Poco más de la mitad de las peticiones llegaron de Rusia, aunque los futboleros de Alemania, Argentina, Colombia, España, México, Perú y Brasil tampoco se quedaron atrás.
Hay que decir que solo se sortearon las entradas para los partidos más solicitados, en los que el número de peticiones superó el total de las butacas en el campo. A mediados de marzo la FIFA informó de los resultados del sorteo.

Los tiques sobrantes, a priori para los encuentros menos demandados, entraron en la segunda y última fase de venta previa, que empezó el 13 de marzo y acabó el 3 de abril. Estos boletos se vendieron a todos los interesados.

A partir del 18 de abril y hasta el mismo día de la gran final, el resto de las entradas se pondrá a la venta en la "fase de última hora". También se podrán adquirir en internet, pero durante la propia competición estarán disponibles en los centros oficiales de entradas en las once ciudades sede.

LAS ENTRADAS PARA EL PARTIDO INAUGURAL Y LA FINAL

Las entradas para el partido inaugural y la gran final no están a la venta, y según explicó a Efe un portavoz de la FIFA, a día de hoy hay pocas posibilidades de que se puedan conseguir a estas alturas. Todas o casi fueron solicitadas en un primer sorteo organizado entre septiembre y octubre del año pasado.

La FIFA recibió más de 300.000 solicitudes para estos dos encuentros que se jugarán en el estadio Luzhnikí de Moscú, con una capacidad para 81.000 espectadores.

¿CUÁNTO CUESTAN LAS ENTRADAS?

Hay cuatro tipos de entradas según su precio, las más baratas (Categoría 4) están reservadas solo para ciudadanos rusos, que por solo 21 dólares podrán seguir un partido de la fase de grupos, aunque desde la zona de butacas situada justo detrás de la portería. Para la final, en esa misma ubicación, tendrán que pagar 125 dólares. En cualquier caso, los aficionados locales también podrán comprar entradas para cualquier otra zona del estadio.

Los asientos de Categoría 1, los más caros, se ubican en las gradas laterales. Los de Categoría 2, en la zona del córner, mientras que los de Categoría 3, en los fondos.

Los precios de las entradas también varían según avance la competición. En la etapa de grupos, van desde los 105 dólares por una entrada de categoría 3, hasta los 210 por una de Categoría 1. De allí en adelante, subirán considerablemente a partir de los cuartos de final (175 dólares por categoría 3; 255 por la 2, y 365 dólares por la 1).

Los mejores asientos para ver la gran final cuestan la friolera de 1.100 dólares. Su precio cae hasta los 710 dólares en las zonas de los córneres, y los 455 en los fondos.

La FIFA también ha reservado asientos especiales para las personas con movilidad reducida y para las que sufren de obesidad. Los precios para esas entradas especiales pueden consultarse en la web del organismo internacional.

¿ESTÁN ASIGNADOS LOS ASIENTOS EN LAS ENTRADAS?

Para sorpresa de muchos -sobre todo los primerizos en ver un Mundial lejos de su sofá o del bar con los amigos- las entradas compradas en las fases de venta previa no tienen asientos asignados. Un ordenador será el encargado de sentar a los aficionados en una u otra parte del campo, eso sí, correspondiente a su categoría.

De esta forma, el poseedor de una entrada de Categoría 1, la más cara, puede acabar tanto en la primera como en la última fila de las gradas laterales.

La FIFA dice que lo hace para evitar la reventa y asegura que todos los aficionados quedarán contentos, pero lo cierto es que algunos tendrán el privilegio de ver el fútbol de cerca, y otros deberán llevar prismáticos para distinguir a los jugadores.

Tan solo aquellos que compren sus boletos en la etapa de última hora podrán elegir butaca. Por otra parte, los que en las fases de venta previa hayan comprado sus entradas dentro de una misma solicitud (hasta un máximo de cuatro en la etapa de sorteo), podrán al menos sentarse juntos, ya que la FIFA les asignará asientos adyacentes.

¿PUEDO CAMBIARLOS O ANULAR LAS ENTRADAS?

A nadie le hace gracia que le toque en el gallinero después de pagar una suma elevada, pero es lo que tiene garantizarse una entrada sin arriesgar a dejarlo para última hora. Los asientos asignados por la FIFA no se pueden cambiar por otros.

En general, la FIFA no permite anular las entradas en ninguna circunstancia, pero ofrece la posibilidad de venderlas en una plataforma oficial que habilitará en su página web.

¿Y SI QUIERO REGALAR O VENDER LAS ENTRADAS A UN AMIGO?

Las entradas sólo pueden ser utilizadas por el titular que figura en las mismas, que además debe hacerse una tarjeta de identificación del aficionado (FAN ID, por su denominación en inglés) para acceder a los estadios. Ese documento, personal e intransferible, se ha creado por el Gobierno ruso para reforzar y garantizar la seguridad durante el campeonato.


En algunos casos es posible transferir una entrada incluida en una solicitud formulada durante la fase previa de compra, siempre que lo autorice la FIFA. Al cursar esa petición, el titular de cada solicitud pudo incluir en la misma a varios invitados.
Si llegado el momento decide cambiar unos invitados por otros, deberá demostrar que el beneficiario de la transferencia es alguien con quien tenía vínculos (familiares o de amistad) previos al Mundial.

¿CÓMO ME LLEGAN MIS ENTRADAS?

Todas las entradas adquiridas antes del 3 de abril serán entregadas a domicilio, como muy pronto entre finales de abril y comienzos de mayo.

El resto de los boletos podrán ser recogidos en los centros de billetes oficiales de la FIFA, desplegados en las once ciudades sede. En general, el organismo internacional recomienda a los aficionados retirar sus boletos con la suficiente antelación.

EL FAN ID, UNA OBLIGACIÓN QUE DA VENTAJAS

La tarjeta de identificación del aficionado o FAN ID, por su denominación en inglés, es un documento clave, ya que la sola posesión de la entrada no es suficiente para acceder a los estadios en los que se disputará el Mundial. Es una innovación rusa, avalada por la FIFA, para reforzar seguridad, y ya fue probada con éxito en la Copa Confederaciones que se disputó en Rusia en 2017.

Para obtenerla es necesario comprar una entrada. Tras este primer paso, la tarjeta se solicita en la página web www.fan-id.ru, disponible en doce idiomas. 
El FAN ID se puede recibir en el extranjero, y su poseedor, en caso de necesitar de visado para entrar en Rusia, quedará exento de esta obligación durante la celebración del Mundial y los diez días anteriores y posteriores al torneo.

Los aficionados que sigan a sus selecciones a distintas sedes, podrán, siempre y cuando estén en posesión de entradas para los partidos, utilizar el FAN ID para desplazarse gratuitamente a las otras ciudades en trenes especialmente dispuestos con este fin. Y una vez el aficionado tenga en mano entrada y pasaporte de aficionado, el balón ya podrá echar a rodar.

Arturo Escarda.

EFE REPORTAJES