Conseguir ese logro por el que tanto luchaste, disfrutar de un merecido descanso tras un largo día de trabajo, compartir una refrescante Coca-Cola comiendo junto a tu familia... a ti, ¿qué momentos te hacen sentir feliz?

Para Matthieu Ricard, bioquímico francés convertido en monje budista considerado “El Hombre Más Feliz del Mundo”, la felicidad no es meramente el placer, sino una profunda serenidad y realización. Es decir, no se trata de una emoción fugaz, sino de un estado del ser.

Por eso, en el Día Internacional de la Felicidad queremos compartirte una lista de 20 cosas que podrían ayudarte a experimentar esa sensación de bienestar constante que se puede convertir en felicidad plena.

1. Regálate 15 minutos. Según Ricard, el dedicar de 15 a 10 minutos de tu día para concentrarte sólo en pensamientos positivos y felices, puede contribuir en gran medida a mejorar tu estado de ánimo.

2. Da gracias. Expresar gratitud hacia los demás se asocia muy estrechamente con una mayor felicidad y según varios estudios científicos, te ayuda a sentir emociones positivas y hasta podría mejorar tu salud.

3. Déjate sorprender. El asombro que te puede generar algo tan sencillo como admirar un cielo estrellado está ligado a la disminución del estrés y a un sentimiento de satisfacción.

4. Dedica tiempo a tus amigos y familia. Compartir momentos especiales con las personas que quieres y con quienes puedes ser tú mismo, hace que tu cerebro genere neurotransmisores que se asocian con el bienestar.

5.  Toma una siesta. Dormir ayuda a nuestros cuerpos a recuperarse, pero también nos hace menos sensibles a emociones negativas, por lo que tomar pequeñas siestas, podría mejorar tu estado de ánimo.

6. Abraza. El contacto humano a través del tacto tiene un efecto sumamente positivo en la salud emocional y física, según estudios de la Universidad de Berkeley.

7. Dale amor a tu mascota. Liberarte del estrés cotidiano puede ser tan sencillo como compartir tiempo con tu mejor amigo de cuatro patas.

8. Déjate envolver por una fragancia. Los aromas pueden tener efectos sobre las emociones, como se ha comprobado en distintos estudios científicos.

9.  Usa el verde a tu favor. Según la psicología del color, dicha tonalidad se podría asociar con la felicidad, relajación, paz y esperanza.

10. Llama a tu mamá. El sonido de su voz puede mitigar el estrés y reunir la hormona oxitocina, dos cosas que pueden propiciar sentimientos felices.

11. Despeja tu escritorio. El desorden eleva los niveles de estrés, organizar tus cosas puede brindarte un mejor ánimo.

12. Construye buenas relaciones. Según el psiquiatra y psicoanalista Robert Waldinger, fortalecer nuestro círculo de amistades es clave para ser más felices y estar más saludables.

13. Vive nuevas experiencias. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Positive Psychology, lo que experimentamos y no lo que compramos es lo que hace que nos hace sentir felicidad.  

14. Escucha música feliz. Según investigaciones de la Universidad de Missouri, las canciones optimistas nos ayudan a mejorar nuestra perspectiva y disfrutar más.

 

15. Dale valor a las pequeñas cosas. Dar un paseo por un lugar que te guste o compartir el sabor de tu bebida favorita con tus mejores amigos, son pequeños placeres que pueden contribuir a tu felicidad.

16. Mantén tu pensamiento en el aquí y ahora. Enfocarte plenamente en el presente te hace sustancialmente más feliz que si dejas a tu mente divagar en otros temas.

17. Acelera tu pensamiento. Acostumbrarte a pensar de forma rápida podría hacer que sientas más energía e incluso desarrollar tu creatividad.

18. Gasta en otros.  La conocida frase “Dar es mejor que recibir” podría tener sustento real, ya que según recientes estudios, demuestran que la satisfacción de dar puede producir una sensación de bienestar mayor que la que se siente al recibir.

19. Come lejos de la computadora. Olvídate de desperdiciar tu hora de comida quedándote en tu escritorio: moverte y ver otro paisaje puede contribuir a que te sientas muchísimo más feliz.

20. Sé paciente. La felicidad tiende a aumentar con la edad, ya que las personas mayores suelen tener una perspectiva más equilibrada de sus logros y fracasos.