¿Te apasiona tomarle fotos a la comida, pero a veces las imágenes no le hacen justicia a esos deliciosos platillos que sueles acompañar con tu bebida refrescante favorita? Con algunos consejos podrás presumir tu amor por la gastronomía en todas las redes sociales ¡como si fueras un profesional!

-Encuentra la luz.  La iluminación natural refleja matices que no pueden lograrse con el flash del teléfono. La luz solar que entra por una ventana es la mejor; si cuentas con una, usa la brújula en tu celular para encontrar una ventana que señale al norte, ya que ahí la luz es más difusa y arroja un brillo más uniforme. Si no la tienes, cubre una ventana ubicada frente a cualquier dirección, con una tela fina, como gasa, para filtrar la luz.

-Concéntrate en la comida. Elige una receta que te guste y hazla lo más apetecible posible. La comida se antoja más cuando está lista para comerse, así que no intentes que se vea demasiado perfecta. Enfócate en un punto cerca del centro del plato o en los detalles más tentadores. Recuerda que antes de cocinarlos los alimentos también son hermosos. Los productos frescos del mercado y los panes recién horneados están listos para que ser fotografiados.

-Busca los mejores aliados.  Para lograr una buena composición, agrega piezas especiales y únicas que puedes comprar en mercados de antigüedades o tiendas de segunda mano. Platos, tazones, tazas y vasos llenos de una burbujeante bebida, darán un toque distintivo.

-Enmarca. Elige el ángulo que muestre mejor la comida. Si registras la toma desde arriba minimizarás las distracciones y lograrás una propuesta más gráfica, mientras que si la haces desde un ángulo inferior te permitirá crear una sensación de altura. Juega con el espacio negativo (el área entre y alrededor de los objetos) y utiliza la simetría o la regla de los tercios para estructurar y equilibrar tus imágenes.  Experimenta diferentes ideas hasta llegar a la que más te guste.

-Piensa como un estilista de alimentos. Espera un minuto para que el helado gotee o deja el tenedor lleno en el plato. Son detalles que harán la diferencia en la presentación.

-Pide ayuda. Pídele a un amigo que te ayude como modelo de manos. Al incluir un elemento humano en la fotografía le darás más vida a los alimentos.

-Desarrolla un estilo. Presta atención a los tipos de imágenes que te gustan y lleva un registro de tus fotos favoritas. Intenta continuar en esa línea mientras la perfeccionas. Inspírate pero no copies. Si bien hay muchas cuentas geniales para cocinar en el hogar, encuentra tu propia esencia.

-Limpia el lente. La mayoría de los teléfonos están en bolsas o bolsillos todo el día y acumulan una capa de suciedad. Elimínala con un paño antes de disparar y lograrás que la imagen tenga mejor calidad.

-Edita. Ajusta el brillo, el calor y la saturación de color con algunas aplicaciones para editar fotografías. Crea tu propio filtro, guárdalo y aplícalo en todas tus imágenes para personalizarlas.  Siempre evita el flash del teléfono, ya que crea un aspecto artificial que hace que la comida se vea poco atractiva. No te excedas con los cambios: los platillos deben parecer reales y comestibles.

-Practica. Si realmente quieres convertirte en un buen fotógrafo, necesitas tomar varias imágenes. Además,  a medida que captures más fotos, te sentirá más cómodo con las características de la cámara de su teléfono y aprenderás sobre sus beneficios y limitaciones. También observarás cuáles alimentos son fotogénicos y cuáles no, cómo ajustar  el encuadre o lograr un mejor enfoque estilístico sobre la marcha.

¡Listo! Ahora sí, con estos consejos, lograrás que tus comidas luzcan #riquisisísimas y seguramente obtendrás muchos likes en tus redes sociales.