Recientemente nuestro Director Ejecutivo de Crecimiento, Francisco Crespo, escribió un artículo para el sitio global de Coca-Cola Journey acerca de los “zombis”. Y no, no se trata sobre seres apocalípticos que amenazan a los héroes de series y películas de terror, sino de productos o proyectos que no generan resultados positivos en las organizaciones.

Desde su perspectiva, hay pocas cosas en los negocios más frustrantes que fracasar sin haber aprendido algo: es decir, equivocarse de vez en cuando es inevitable, pero es un gran desperdicio si esto no se usa como base para mejorar.

Crespo señala que es muy común que en la mayoría de las compañías existan distintos proyectos que por distintas razones obtienen resultados bajos o nulos que finalmente terminan volviéndose eso que él llama “zombis”.

Y Coca-Cola no es la excepción, por eso, añade el directivo, se ha desarrollado una guía para ayudar a las unidades de negocio a identificarlos y exterminarlos mediante la aplicación disciplinada de procesos.

De hecho, James Quincey, nuestro CEO, ha solicitado que se revisen listas con estos proyectos de manera frecuente como parte de las actividades de evaluación. Incluso, él mismo lo hace con el personal local cada vez que visita una unidad de negocio ubicada en otro mercado.

Así que, a partir de este modelo, dice Crespo, se busca atender productos y empaques que, a pesar de nuestras mejores intenciones y esfuerzos, no han generado crecimiento en un periodo de tres años, ya que solamente generan distracción y desperdicio de recursos.

Pero, a todo esto, ¿por qué existen los “zombis” aún en las mejores compañías donde hay gente talentosa?, ¿será que es parte de la naturaleza humana?

Crespo expone que una de las cosas más complicadas de hacer para la mayoría de las personas es ese balance entre el orgullo y la incomodidad. El orgullo, alimenta la confianza y ésta es esencial para creer en algo, lo que a su vez es clave para el liderazgo.

Y por el otro lado, la incomodidad puede provocar la evolución.

Afirma que es aceptable fracasar, pero no se puede tolerar el no saber porqué se fracasó. Cuando experimentamos, nos enfocamos en aprender. Si algo funciona, se deberá escalar la idea. Si aprendemos que algo no funciona, hay que parar.

Pero parar no es fácil, añade Crespo, pues confiamos en que el escenario mejorará. No obstante, aferrarse a ello será un esfuerzo fútil, lo cual creará “zombis” y conforme pase el tiempo la organización desarrollará una “cultura de la explicación”, donde se tratará de justificarlo todo cuando en realidad se está paralizado, imposibilitado de tomar las mejores decisiones, gastando tiempo y recursos.

Las organizaciones infestadas de estos muertos vivientes, por lo general creen que “no hay ningún problema en mantener este producto”, escribe Crespo. Pero la realidad es que estos monstruos dañan a la organización en todos los departamentos; inventarios, producción, distribución, ventas y, principalmente, eliminan la posibilidad de poner en el mercado una mejor propuesta.

Gracias a esta filosofía, en Coca-Cola hemos identificado 125 “zombis” tan solo en la región del medio-este y en el norte de África. Obviamente, dice Crespo, se están tomando acciones para eliminarlos.

Además, constantemente analizamos las recetas de nuestras bebidas para adecuarlas al gusto de nuestros consumidores y evitar que se conviertan en tales monstruos. Tan es así que más de 70 de nuestras recetas han sido reformuladas en los últimos años.

Así que, como ves, en Coca-Cola, ¡también sabemos cómo exterminar “zombis”!