En 2007 en la Industria Mexicana de Coca-Cola nos propusimos devolver toda el agua que utilizamos para elaborar nuestros productos, ¡y lo hemos logrado! Llegamos a la meta en 2015 y hoy devolvemos más del 100% del agua que consumimos. ¿Cómo lo hacemos? Reforestando áreas verdes e impulsando la recolección del agua de lluvia a través de ollas captadoras y otros proyectos para devolverle a la naturaleza cada gota. ¡Conoce nuestras acciones y aprovecha el agua tú también!

Cada año México recibe alrededor de 1 billón 449 millones 471 mil metros cúbicos de agua en forma de lluvia o granizo. De este total, 72.1% del agua se evapora y regresa a la atmósfera, 21.4% escurre por los ríos o arroyos y 6.4% llega al subsuelo de forma natural para recargar los mantos acuíferos, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

¿Te imaginas poder almacenar algo de ese millón de metros cúbicos de agua? Una de las formas más efectivas para recuperar el agua de lluvia son las ollas captadoras, que no solo fomentan la cultura de recolección y reutilización del agua, sino que también son una alternativa para el suministro, tanto en las ciudades como en el campo.

Las ollas captadoras mejoran la economía de las comunidades en todos los sentidos porque permiten el desarrollo de otros proyectos, como el riego de campos agrícolas para la cosecha de alimentos seguros y de bajo costo.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola, a través del Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua (PNRCA), de 2010 a 2018, hemos instalado 36 ollas con una capacidad de almacenamiento de 919, 836 m3, ¡lo que equivaldría a llenar 367 veces una alberca olímpica!

La importancia de este dato radica en que el líquido que se almacena permite el impulso de proyectos productivos en las comunidades, brindando alternativas de empleo y sustento a muchas familias, lo cual va más allá del uso doméstico o industrial que se le da al agua de lluvia, de forma común.

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Olla captadora instalada por Fundación Coca-Cola.

Una práctica ancestral

La captación pluvial no es algo nuevo. Durante el Imperio Azteca se desarrollaron diversos métodos para aprovechar y canalizar sistemas artificiales de recolección del agua de lluvia, para desviarla hacia campos de cultivo. Esta práctica ayudaba a evitar las inundaciones provocadas por lluvias inesperadas.  

En México, la temporada de lluvias transcurre en verano, mientras que el resto del año es relativamente seco. En ambos periodos las ollas captadoras muestran su funcionalidad, ya que al interceptar, colectar y almacenar el agua previenen los problemas provocados por las tormentas, y a la vez ayudan a sobrellevar las épocas de sequía.

La recolección de agua de lluvia es solo una de los esfuerzos en los que participamos para devolverle el agua a la naturaleza, como parte de las acciones que realizamos a través del PNRCA.

El agua es un elemento esencial para el desarrollo humano y el recurso natural más preciado del planeta. Al ser uno de los principales ingredientes de nuestras bebidas,

sabemos el enorme compromiso que tenemos con su preservación y uso eficiente. Te invitamos a sumarte al compromiso de promover una cultura del cuidado del agua que marque la diferencia.

Una forma de demostrar tu compromiso con el cuidado al medio ambiente es la recolección de agua de lluvia. Conoce cómo captarla en casa con este video.