¿Alguna vez te has preguntado sobre el origen de las cosas que te rodean? Seguramente sí, pero tu curiosidad llegó hasta la duda: ¿La palabra naranja se aplicó primero a la fruta o al color? ¡Descubre todo sobre esta jugosa historia!

Primero que nada, ¿sabías que las naranjas son una fruta híbrida surgida de mezclar toronjas y mandarinas en el sudeste asiático? Así que en su momento pudieron llamarse toronjinas o mandaronjas, pero no. Las personas de aquella época crearon las palabras: narang para el árbol, narandam para las frutas amargas, nagarukam para las dulces y nari para el aroma. Difícil de pronunciar, ¿verdad? 😛

Si eso no es suficientemente sorprendente, deja que te contemos que antes de que los árabes dominaran España, los romanos usaban el nombre de manzana dorada (malum auratum) para referirse a las naranjas. Poco antes de la Edad Media la palabra original se difundió por todos los países, pero con ciertas adaptaciones. Los españoles la llamaron naranja, los portugueses usaron laranja y los italianos, arancia. Los franceses le añadieron aquella vieja relación romana con el oro poniendo ‘or’ a narang y crearon la palabra orange, que pasó directo al inglés. ¡Todos los días se aprende algo nuevo!, ¿no?

¿Y el color? Seguramente fue una relación con el tono de la fruta. Lo increíble es que el primer registro de este uso es de 1542. De hecho, Colón ya había descubierto América, ¿cómo ves?

En Del Valle no nos hacemos tantas bolas y cuando tomas un Del Valle 100% jugo de naranja formas parte de una cadena de bienestar y, además, es más fácil de pronunciar.

Del Valle. Sabe bien y lo hace bien.