¿Eres de los que escucha la palabra “dieta” y piensa “voy a tener que dejar de comer”? Tenemos que decirte algo: esto es un mito. El término dieta, en realidad, se refiere al conjunto de alimentos y platillos que consumes a diario. Es decir, se trata de un plan de alimentación. Si consultas a un experto en nutrición, lo primero que te dirá es que una dieta para nada está asociada con privarte de algún alimento, sino que significa equilibrar lo que comes en tu día a día.

Mucha gente relaciona, por error, la palabra “dieta” con hacer cambios drásticos en su forma de comer, aunque más bien se refiere a la manera de ajustar tu plan de alimentación.

5 claves para hacer cambios positivos y lograr tus meta

Para que no te estreses cuando escuches la palabra “dieta”, checa estos 5 tips que te ayudarán a hacer cambios positivos en tu alimentación y, además, pueden contribuir a mejorar tu estilo de vida. Recuerda que cada dieta debe ser individualizada y diseñada por un nutriólogo, según las circunstancias de cada persona.

1 Define tus objetivos

Todos los cuerpos son diferentes y todas las metas son distintas. Así que para llevar una dieta, fija tus propósitos. ¿Cuáles son tus planes? ¿Qué quieres lograr? Tus objetivos pueden ir desde, simplemente, adquirir hábitos de alimentación hasta plantearte una meta deportiva o incrementar tu masa muscular. Un nutriólogo es el especialista que puede orientarte sobre tu alimentación y acompañarte para definir tu objetivo.

2 Conoce lo que podría ser una alimentación correcta

Tu plan de alimentación debe aportar vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas para que tu cuerpo funcione de manera adecuada. Los nutriólogos señalan que una “alimentación correcta” tiene relación con tu genética, tu edad, si eres hombre o mujer, así como con tus necesidades específicas según tu estilo de vida y tus características. Échale un vistazo al Plato del Bien Comer.

3 Consulta a un especialista

Los nutriólogos son especialistas expertos en alimentación. Un nutriólogo es quien te orienta sobre la forma en cómo te vas a relacionar con lo que consumes en tu día a día. 

4 Busca una motivación

Es importante que, si te decides a ajustar tu plan de alimentación, busques motivaciones y recompensas, por poco o mucho avance que tengas. Una manera de incentivar el cambio de hábitos es darte pequeños apapachos, de forma permanente, para tener metas a largo plazo.  

5 Sé paciente

“Cuando ajustas tu plan de alimentación a una dieta específica, tu cuerpo tarda en adaptarse, aproximadamente, tres semanas”, dice la nutrióloga Carolina Gutiérrez, y aclara que la adaptación depende de cada organismo. Por lo anterior, es importante que tu mejor aliada sea la paciencia y, sobre todo, que tengas en mente que lo que buscas lo estás haciendo por sentirte bien.

No lo olvides, cada meta y plan de alimentación debe estar diseñado a la medida de tus necesidades y bajo la supervisión de un experto.