Mira hacia abajo y observa cómo el suelo sostiene tus pies. Y eso no es todo. El suelo no solo es la corteza que recubre la tierra, también es un recurso natural que permite la vida en el planeta. La celebración del Día Internacional de la Conservación del Suelo es un buen pretexto para darte 5 motivos para cuidarlo. 

¿Qué tantas cosas buenas nos da? Lo primero es la producción de alimentos. Por esta razón, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estableció -como parte de la Agenda 2030- que los países deben incorporar prácticas de agricultura sostenible en sus objetivos de desarrollo. Es decir, que cada nación debe asegurar el manejo responsable de los recursos naturales a largo plazo para cosechar alimentos sin dañar el suelo.

Para lograrlo, es necesario adoptar tecnologías de producción agrícola que reduzcan el impacto ambiental de forma permanente y que al mismo tiempo controlen las plagas y beneficien los cultivos con un manejo del agua eficiente.

Sí, aunque suena complicado en la Industria Mexicana de Coca-Cola sabemos cómo hacerlo. Un buen ejemplo es la Huerta Santa Sofía, ubicada en Veracruz, donde producimos algunas de las naranjas con las que elaboramos los productos Del Valle. Este espacio se localiza en una zona donde hay áreas protegidas para la conservación de la vegetación y los árboles que habitan ahí, por lo que las naranjas crecen en un suelo que recibe un tratamiento amigable.

El suelo es un recurso natural que muchas veces subestimamos. Sin embargo, su cuidado y conservación juegan un papel importante para mantener la vida en la tierra. Aquí 5 motivos por los que es necesario protegerlo.

1. Alimenta al mundo

Un suelo fértil ayuda a los agricultores a cultivar los productos que alimentan a la población mundial. Actualmente se estima que en el mundo somos más de 7 mil millones de personas. Sin embargo, para 2050 esta cifra podría crecer 2 mil más.

2. Protege la diversidad

El suelo alberga la cuarta parte de la diversidad biológica que existe en el planeta. Aunque están bajo tierra y son invisibles al ojo humano, en el suelo viven millones de microorganismos como bacterias y hongos, hasta insectos, gusanos y otros seres que contribuyen a los ciclos que hacen posible la vida.

3. Modera el cambio climático

Después de los océanos, los suelos son el mayor almacén de carbono terrestre, y por lo tanto, una fuente que ayuda a reducir la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

4. Almacena y filtra el agua

Los suelos sanos guardan grandes volúmenes de líquido, lo que favorece el crecimiento de los cultivos en épocas de poca lluvia y permite que el agua llegue a los arroyos. Además, juegan un papel clave para contener las inundaciones y sequías porque capturan, almacenan y filtran el agua.

5. Es un recurso no renovable

Tienen que pasar miles de años para que un solo centímetro de suelo vuelva a formarse, es por eso que el suelo que hoy conoces es el que verás a lo largo de tu vida. ¡Así que cuídalo!