La información que este video difunde es errónea y no ayuda a los individuos a entender la obesidad como lo que es: un problema complejo y de origen multifactorial.

Durante estos días ha circulado en internet, a través de redes sociales, blogs y medios de comunicación en línea, el video “The Real Bears”, generado por una organización con sede en Estados Unidos llamada Centro para la Ciencia para el Interés Público (CSPI, por sus siglas en inglés), así como una versión en español, “Osos reales”, que la organización mexicana El Poder del Consumidor y organizaciones aliadas están haciendo circular por las mismas vías.

La información que este video difunde es errónea y no ayuda a los individuos a entender la obesidad como lo que es: un problema complejo y de origen multifactorial. Las afirmaciones presentadas por este video, no están sustentadas por la ciencia, sembrando desinformación en la gente. A continuación compartimos información sustentada científicamente, que refuta estas falsas afirmaciones: 

  1. CSPI afirma que, de acuerdo con las Guías Dietéticas para Norteamericanos (año 2010) los refrescos y las bebidas azucaradas son la mayor fuente de calorías en su dieta.  

Sin embargo, los análisis de ingesta de alimentos y bebidas habituales llevados a cabo por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, demuestran que los refrescos, las bebidas energéticas, las bebidas deportivas, las aguas endulzadas (incluidas las que contienen nutrimentos agregados) y las bebidas de frutas, combinadas, representan en promedio el 7% de todas las calorías consumidas por los estadounidenses; por lo tanto, el 93% de las calorías que consumen los norteamericanos proviene de otras bebidas y/o alimentos (Fuentes: Department of Health & Human Services y United States Dairy Association, 2010). 

La Organización Mundial de la Salud estima que en nuestro país cada persona ingiere más de 3,000 calorías por día (50% más de lo recomendado). En este cuadro se muestra que en la dieta de los mexicanos ha aumentado el consumo de calorías mientras que ha disminuido el porcentaje de consumo de carbohidratos (grupo al que pertenece el azúcar) durante los últimos 20 años. En México, los refrescos sólo aportan el 6.6% de la ingesta calórica total proveniente de bebidas (Fuentes: FAOSTAT Country Profile Food Security Indicators, 2009; The Journal of Nutrition, 2008). 

  1. CSPI afirma que, según la publicación The Lancet (año 2001), consumir una bebida azucarada extra cada día incrementa en un 60% el riesgo de obesidad en niños.

Sin embargo,  entre 1999 y 2008, el consumo en EEUU de azúcares agregados provenientes de refrescos disminuyó 39%. Durante casi el mismo periodo, las tasas de obesidad en adultos y niños aumentaron en un 16 y 13%, respectivamente (Fuente: Center for Disease Control). 

En esta gráfica se muestra cómo el consumo de azúcar ha disminuido en México durante los últimos 20 años (Fuente: FAO Estatistical Yearbook, 2009). Además, después de 2001 se han desarrollado diversos estudios que concluyen que no hay relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de peso. 

  1. CSPI afirma que, de acuerdo con Diabetes Care (año 2010) consumir 1 ó 2 bebidas azucaradas por día incrementa en 25% el riesgo de contraer diabetes tipo 2.

Esta información debe tomarse con reserva, pues existe un sinnúmero de instituciones de prestigio a nivel global que no validan dicha aseveración. Por ejemplo, la Federación Internacional de Diabetes (IDF) enumera como factores de riesgo para la diabetes tipo 2 al sobrepeso u obesidad, envejecimiento, origen étnico, antecedentes familiares de diabetes, diabetes gestacional previa y un estilo de vida sedentario. El consumo de refrescos no está incluido entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 identificados por la IDF ni por  los Institutos Nacionales de Salud (EEUU). Para prevenir la diabetes de tipo 2, la IDF afirma que los cambios en el estilo de vida que apuntan a controlar el peso y aumentar la actividad física son objetivos importantes. 

  1. CSPI afirma que, según el reporte de Salud Oral del Cirujano General (año 2000), el azúcar y los ácidos de las bebidas azucaradas producen caries

Al igual que cualquier alimento o bebida que contenga carbohidratos fermentables, los refrescos pueden contribuir al desarrollo de caries si no se realiza una buena higiene dental. Cualquier alimento o bebida que sea ácido puede llegar a contribuir a la erosión del esmalte y también existen otros factores asociados con estas patologías. Las prácticas de higiene oral, el uso de flúor, las visitas de rutina al odontólogo y otras prácticas de salud tienen un papel fundamental en el mantenimiento de la salud oral y dental (Fuentes: American Dental Association, 2012; European Food Safety Authority, 2010; ILSI, 2009; Journal of Dental Research, 2000).

Los refrescos no son la causa de la obesidad, ni de las dolencias asociadas mencionadas en este video. Los refrescos representan el 6,6% de la ingesta calórica diaria en México (The Journal of Nutrition), donde además consumimos un 50% más de la ingesta calórica recomendada por la Organización Mundial de la Salud (Organización Mundial de la Salud). Si embargo, sabemos que cada caloría cuenta y por eso queremos ser parte de la contribución con soluciones integrales que ayuden a atender este problema en toda su complejidad, de la mano del sector público, la sociedad civil y otras organizaciones del sector privado. Conoce aquí nuestras acciones.