Hace ya más de 4 décadas, la humanidad consiguió un importante logro: enviar al hombre a la Luna. Todo comenzó el 25 de mayo de 1961, cuando el Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, anunció que lograría llevar astronautas allí antes de que finalizara la década. Después de ocho años de duro trabajo, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) cumplió su gran proyecto de poner un hombre en el suelo lunar con el vuelo del Apolo XI.

Los astronautas a bordo del transbordador se dedicaron a explorar la superficie de este astro, tomaron fotografías y manejaron una cámara de televisión que llevó a la Tierra las imágenes del hecho histórico, a través de una transmisión especial patrocinada por Coca-Cola. Fue un año lleno de novedades, pues en 1969 la marca también decidió agregar uno de los rasgos característicos de su identidad visual: la curva dinámica, esa línea de color blanco que subraya el nombre de nuestra bebida Original.


Más ecos en el espacio

El 12 de julio de 1985, los astronautas del Transbordador Challenger pusieron a prueba la lata espacial de Coca-Cola en una de sus misiones. Seis años después de este acontecimiento, el 26 de agosto de 1991, la Compañía y la Agencia Espacial Soviética se unieron para enviar este empaque fuera de la órbita terrestre a bordo de la estación espacial MIR.

El tercer viaje de esta lata se dio en febrero de 1995, cuando Diet Coke se convirtió en la primera bebida baja en calorías en el espacio, a bordo del Transbordador Discovery, donde los astronautas de esta misión contaban con una máquina expendedora.


Su inclusión en esta misión fue tan exitosa, que en 1996 volvieron a incluirla en el Transbordador Endeavour y así, el sabor de nuestra bebida dejó una huella en la historia del mundo espacial.


Todos estos desarrollos son un pequeño paso para cuando los viajes espaciales sean cosa de todos los días, la idea es que te podamos acompañar siempre, ¡al infinito y más allá!