Robert Woodruff ocupa un espacio central en la historia de The Coca-Cola Company, pues fue su presidente de 1923 a 1954. Su padre, Ernest Woodruff, junto a otros inversionistas compraron, en 1919, la empresa a Asa Griggs Candler, su fundador, pero fue Robert quien la rescató de los graves problemas que atravesaba cuando tomó la presidencia.

Woodruff tuvo valores muy arraigados que le sirvieron para convertir a la empresa en una de las más importantes del mundo. Uno fue la gran pasión que tuvo por nuestra bebida icónica que conoces bien por su refrescante sabor, lo cual le facilitaba su venta y, además, le permitió definir una visión de largo plazo.

Otro de los valores que definieron su filosofía fue el respeto. Argumentaba que si Coca-Cola llegaba a sufrir un deterioro operativo, financiero o de percepción, el respeto hacia adentro y hacia afuera de la empresa también se iría perdiendo.

Woodruff reconocía el valor de las personas con conocimientos y habilidades. Por ello se rodeó de profesionales que sabían del negocio, ayudándole a garantizar la calidad de los productos, definir una visión y en publicitar a la empresa.

“Los obstáculos no son barreras”, decía Woodruff. Cuando tomó el control de la empresa, tenía una gran deuda por compra de azúcar y los embotelladores habían sumado múltiples demandas. Ante ese escenario, una de sus primeras decisiones fue renovar al personal de ventas a quienes les transmitió su filosofía sobre lo que Coca-Cola debería ser en el futuro.

Entre su visión estaba la internacionalización, al iniciar, Coca-Cola solo estaba disponible en cinco países y para ampliar presencia geográfica buscó el apoyo del Consejo Directivo. En primera instancia le rechazaron su plan, pero eso no lo desanimó. Para su segundo intento contrató a personas adecuadas para que le ayudaran a estructurar un mejor plan y funcionó: de aquí nació The Coca-Cola Export Corporation, convirtiéndose en el canal para distribuir a la bebida en decenas de países.

Una de las frases memorables de Woodruff es: “El futuro pertenece a los inconformes”. Y para contarte qué significa esta premisa, te contaremos una anécdota. En 1936, durante el evento de celebración del 50  aniversario de la bebida, Woodruff no dio un discurso cargado de celebraciones.  Aprovechó para resaltar las oportunidades que había desperdiciado la empresa en dicha etapa.

Su objetivo no fue echar a perder la fiesta, sino mandar un mensaje sobre estar preparados para el futuro y con los pies puestos sobre la tierra.

“Si aprovechamos el mayor número de oportunidades, estaremos siempre en una mejor posición. Si canalizamos nuestro descontento tendremos éxito”, concluyó.

Un icono detrás del éxito de nuestra historia


¿Cuáles fueron los principios que guiaron a Robert Woodruff durante toda su vida y hasta su fallecimiento en 1985?

  • Creer en las personas.

  • Amor a la marca.

  • Perspectiva a largo plazo.

The Coca-Cola Company es hoy una de las grandes empresas del mundo gracias a este visionario. En 2016, y por cuarto año consecutivo, logró mantener la tercera posición en el ranking anual de las mejores marcas a nivel global, de Interbrand, con un valor estimado de más 73 mil millones de dólares.

Conoce más de la filosofía de Robert Woodruff a través del siguiente video:


Como ves, los pilares de nuestra empresa están basados en la filosofía de un hombre visionario que cimentó las bases de lo que somos actualmente.

A nivel global, continuamos innovando y desarrollando las bebidas que satisfacen los gustos de quienes comparten momentos especiales con nosotros, alrededor del mundo, haciendo del compromiso constante contigo, una historia continúa con mirada firme hacia al futuro.