Ciertas características definen nuestra personalidad: la forma en que vestimos, nuestros gustos, la estatura, complexión y, bueno, hasta las tonalidades que más usamos…  Justamente es el color de Sprite parte de lo que le hace ser único.

Así como asociamos el rojo con Coca-Cola y el naranja con Fanta, desde hace más de 50 años esta bebida sabor lima-limón hizo su debut usando el verde como su color identificador.

Tom Farrell, director senior de diseño global de Coca-Cola, piensa que tener un color propio es fundamental para ayudar a los consumidores a seleccionar productos, asegura que dentro del "ruido visual" de una tienda, "Sprite tiene un espacio a través de su poderoso tono verde”.

De la misma forma, Raphael Abreu, director global de diseño de Coca-Cola, señala que “así como el verde es un icono del día de San Patricio, cuando se ve algo verde, también lo conectamos con Sprite".

Igualmente explica que “en la paleta de colores el verde es un color frío, lo que significa que visualmente es refrescante”, ¡tal como Sprite!

El refrescante color verde


“Es el tono más abundante en la naturaleza, el ojo humano ve más verde que cualquier otro color en el espectro", dice Leatrice Eiseman, directora ejecutiva Del Pantone Colour Institute, que seleccionó el ‘emerald 17-5641’ -de Sprite- como el color del año para 2013.

Ahora, un detalle que también hace de Sprite una bebida inconfundible es la forma de su botella. En cualquier lado se logra distinguir su singular y llamativa presentación, su envase con hoyuelos asemejan las burbujas que acompañan su delicioso sabor lima-limón.

“Los hoyuelos son una representación de su carbonatación, puedes ver las burbujas que suben en la botella”, explica Abreu quien asegura que estos elementos gráficos, conjuntamente con el verde, refuerzan a Sprite en algo que él denomina "un golpe de frescura”.

Y es que, regresando al verde, Sprite ha sabido posicionarlo en todo lo referente a su imagen, de esta manera continúa sorprendiendo y construyendo lo que los gurús de diseño llaman brand equity (valor, capital de marca).

Pero a todo esto, ¿cómo surgió?

En la década de los 60, diseñadores e ingenieros de The Coca-Cola Company realizaron una profunda investigación para definir los envases y la imagen de marca. Se analizaron decenas de diseños para la popular botella verde, creada bajo los mismos estándares de calidad que los utilizados para elaborar la icónica botella Contour de Coca-Cola.

En 1967, mientras Sprite se posicionaba en Estados Unidos y 38 países más, el equipo de la marca contrató a una agencia de Nueva York para su rediseño y relanzamiento. Su meta, hacer destacar a Sprite y comunicar su frescura.

El nuevo envase llegó al mercado al año siguiente. La revista The Coca-Cola Bottler lo describió como "el resultado de contrastar diferentes tonos de verde", y predijo que el nuevo diseño "sacaría a Sprite de entre la multitud como nunca antes había ocurrido”... y ¡así ha sido!