Hace más de 60 años, el famoso anuncio de Coca-Cola encendió sus luces en Piccadilly Circus. Cuando la empresa británica Claude-General Neon Lights lo construyó, este cartel publicitario medía 13 metros de largo y ancho, pesaba 2 mil 200 kilogramos y con sus focos neón iluminaba por más de un kilómetro, una de las zonas más famosas de Londres.

En 1954, pleno auge de estos anuncios, el mecanismo funcionaba con tecnología de última generación, usando secuencias de 17 segundos que mostraban la leyenda Have a Coke (Toma una Coca-Cola), seguido de las palabras Delicious (Deliciosa) y Refreshing (Refrescante), para finalizar con el logotipo de la marca encendido con luces en espiral, alrededor de un gigantesco círculo rojo.

Colocado entre los anuncios de Eveready Batteries y Guinness, el de Coca-Cola marcó un precedente por su diseño limpio y mensaje poderoso, resaltando en uno de los sitios más codiciados para la publicidad luminosa.

¿Por qué Piccadilly Circus?

El área comenzó como un importante enlace entre Picadilly y Regent Street, calle comercial londinense; ahí se inauguró el metro en 1906, y dos años después Perrier fue el primer anunciante.  Aunque este sitio ha visto desfilar un sinfín de empresas, Coca-Cola ha logrado seguir presente.

La construcción e instalación del letrero se encuentra en los archivos de Coca-Cola, y está documentada en un álbum de fotos encuadernado en cuero. Las preciadas imágenes en blanco y negro muestran a los trabajadores que hicieron posible el rótulo, desde que se diseñó hasta que estuvo terminado. En una imagen los vemos cortando láminas de metal, pintando e instalando los tubos de neón del cartel que, por sus dimensiones (3 metros de largo y ancho), tuvo que ser colocado por secciones.

Cinco años después…

A pesar de la belleza del anuncio luminoso y de los miles de transeúntes que lo disfrutaban, algunos directivos de Coca-Cola en Reino Unido querían retirarlo. Por eso, en 1959 Delony Sledge, Director de Publicidad justificó el gran valor de este icono.



Sledge escribió: "No querría, ni siquiera en lo más remoto de mi imaginación, comprobar que el cartel de Piccadilly Circus desaparece. Estoy seguro que es un referente de Coca-Cola en todo el mundo, y es el tipo de hito extraordinario que la competencia encuentra difícil igualar. Es costoso, pero vale la pena la inversión”.  

Continuó: “Si nos conformamos al presentar a Coca-Cola con cosas ordinarias, necesariamente debemos pensar que nuestro producto es ordinario”.

Después de 60 años, el cruce londinense más famoso de la publicidad mundial sigue siendo iluminado por el anuncio de Coca-Cola, sorprendiendo a los millones de peatones que pasan frente a él.  

Tomado de http://www.piccadillylights.co.uk/the-curve

Y tú, ¿has visto este anuncio en algún viaje a Londres?