Le dicen el chico Sprite, pero no tiene nada que ver con la reconocida bebida gaseosa con sabor a lima-limón, que porta el mismo nombre. De hecho, la bebida Sprite llegó al paladar del mundo hasta 1961, cuando este duende con cara de pícaro ya no solía aparecer en los anuncios de Coca-Cola.

Creado por el artista Haddon Sundblom (el mismo que ilustró el personaje de Santa Claus para Coca-Cola), el Sprite Boy surgió a principios de 1940 para resolver una situación de marca muy particular. Y es que en esa década, muchos consumidores solían asociar a Coca-Cola con la abreviación de Coke.

Bajo este contexto, la famosa compañía de bebidas refrescantes intentó desalentar el uso de la palabra Coke hasta que algunos meses después decidió cambiar la jugada y escuchar a su mercado, lo que dio como resultado que Coca-Cola lograra aceptar esta asociación de palabras, creando así una campaña en 1941.

Fue en junio de ese año  cuando por primera vez se podían ver los nombres Coca-Cola y Coke en un anuncio de revista, teniendo como personaje principal al duendecillo de mirada traviesa, quien solía estar acompañado de estrellas y figuras con brillo a su alrededor, representando la personalidad burbujeante del refresco más famoso del mundo.

La figura mágica que tomó fuerza

Para 1942, el Sprite Boy ya era reconocido como parte de la campaña de Coca-Cola, aunque solamente se mostraba su rostro y sus manos. En algunas ocasiones lucía un sombrero del típico dependiente de la fuente de sodas y en otras, portaba un gorro con forma de corcholata, representando así las dos áreas del negocio de Coca-Cola.

En el primer anuncio de revista, este chico lleno de picardía se presentó directamente ante todos los lectores. “Soy Coca-Cola, también conocido como Coke. Me puedes llamar Coke, lo que es un alias de Coca-Cola”. Posdata: A todos nos encantan las palabras cortas y las abreviaciones son parte natural de nuestro lenguaje. Cuando escuchas Coke estás escuchando la abreviación amable para la marca Coca-Cola. Te cuento la historia que has escuchado en palabras en una sola imagen”. Y está claro que la compañía ha cambiado su opinión en el uso de este nombre.

El creador de la idea fue el publicista Archie Lee de la compañía D’Arcy Advertising, luego de múltiples intentos por crear un personaje en caricatura que ayudara a posicionar el nombre de Coke como un alias autorizado para la marca. Y fue gracias a la brillante idea de este director de arte que el Sprite Boy ha sido reconocido como la marca insignia de la familia de Coca-Cola en sus primeras décadas.

La joya de los coleccionistas

Puede que por su sonrisa mágica, su mirada pícara, el impacto de su mensaje o todo lo que llegó a representar en la década de los 40, este duendecillo alegre se ha convertido en un objeto deseado por todos los amantes de la marca de Coca-Cola. ¿O qué coleccionista no desearía tener un Sprite Boy en casa?

De acuerdo a los conocedores, uno de los artículos más preciados de este personaje es un anuncio en litografía, el cual se colocaba en las fuentes de soda en 1940. “Welcome Friend, Have a Coke” (“Bienvenido, amigo; ten una Coke”) se solía leer en los bares de clase alta. Su precio original era de 39 centavos de dólar y a la fecha, esta pieza puede tener un valor de hasta $1,200 dólares.

Este personaje entrañable apareció hasta 1953 en materiales promocionales, como letreros, posters, relojes, papel, juguetes y juegos, además de que fue un actor clave en el lanzamiento de los envases en tamaño grande. Y a pesar de que su presencia en la publicidad de Coca-Cola desapareció en 1958, gracias a los coleccionistas podemos apreciar que su popularidad parece no desvanecerse.

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