En sus inicios, Coca-Cola no era envasada en la icónica botella que todos conocemos y en sí, despertaba los deseos de varias personas por venderla sin ser la original. Por eso, en 1915, la empresa Root Glass Company en Terre Haute, Indiana, Estados Unidos lanzó un concurso nacional propuesto por la Compañía para diseñar una nueva forma del envase que se distinguiera de los imitadores. Una botella capaz de ser reconocida en la oscuridad sólo por el tacto, e incluso rota en pedazos.

Y el ganador es…

Alexander Samuelsson, había emigrado a EE.UU. a principios del siglo XX para trabajar en Root Glass Company y sí, fue el creador histórico de la botella que hoy conocemos y que en 2015 cumplió 100 años de haberse creado. El sueco diseñó una botella que fuera fácil de agarrar y con forma redondeada, con el logo de Coca-Cola incrustado en ella.

Para fabricar este modelo, Samuelsson envió a dos de sus compañeros a la biblioteca local para hacer investigaciones sobre la supuesta figura de la botella. Quiso basarse en la forma de una hoja de planta de coca, pero se equivocó de página y terminó diseñando una muy emulando la vaina del cacao.

En 1915, la botella Contour fue patentada y desde ese entonces los rasgos fundamentales la han hecho un icono capaz de convertirse en el primer producto comercial en aparecer como portada de la revista Time, consolidándose a nivel internacional. Esto sucedió después de que Robert Woodruff, Presidente de Coca-Cola, se negara a posar para la revista, argumentado que la marca era lo más importante.

Más que una botella

"Estamos muy orgullosos de nuestra botella icónica, es tan importante como nuestro logotipo. También estamos muy orgullosos de celebrar los primeros 100 años de la botella aquí en Suecia, ya que hay una fuerte conexión con nuestro país a través de Alexander Samuelsson", declaró Eric Nilsson, Director de Marketing de Coca-Cola sueco.

Samuelson vivía en el pueblo de Surte y al cabo de unos años había comenzado a trabajar en la industria del vidrio, actividad en la que ya había acumulado una cierta experiencia en su país de origen. Sus conocimientos en el proceso de modelado y fabricación de objetos de vidrio le permitieron acceder al puesto de superintendente de planta en la Root Glass Company.

Es por ese sentido de innovación que logró que esta bebida fuera la más reconocida gracias a su envase que el papel de Alexander Samuelsson es fundamental en la historia de Coca-Cola, que en 2016 cumplió 130 años en el mundo y 90 en México. Si quieres conocer un poco más de lo que ha sido la historia de esta botella en 100 años y cómo lo festejamos en México, da clic aquí.