Difícilmente habrá  desarrollo económico en una comunidad si no se dispone de agua. De aquí que la relación agua-comunidad debe ser integral, sostenible y de largo plazo. Este mensaje es el que busca transmitir la Industria Mexicana de Coca-Cola en todas las comunidades donde implementa el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua.

El programa lleva a cabo acciones que incrementan la captación de agua pluvial y su óptimo aprovechamiento por parte de los habitantes de una comunidad. Tales labores facilitan el acceso a ella, pero además amplían el tipo de actividades que las comunidades pueden realizar, por ejemplo: mantener cultivos agrícolas mediante sistemas de riego por goteo o irrigación por micro aspersión. Este líquido vital  también les ayuda a criar su ganado.

A todo lo anterior, debe contemplarse la satisfacción de algunas necesidades de higiene personal como lavado de ropa, limpieza de casa, baños y letrinas, entre otros.  

¿Pero qué acciones puntuales se llevan a cabo? Son principalmente cuatro: construcción y rehabilitación de ollas captadoras de agua, instalación de techos captadores, construcción de cisternas comunitarias e instalación de plantas de tratamiento de aguas residuales.

Las comunidades están activamente involucradas en la implementación, construcción e instalación de los diferentes proyectos del Programa: desde contribuir a la elección del sitio para ubicar las cisternas comunitarias y construyéndolas, participando en el desarrollo de ollas captadoras de agua y en muchas otras actividades que, además, fomentan la cohesión social.

Respecto a las ollas captadoras de agua de lluvia, de 2010 a 2015, se construyeron 21 que, en conjunto,  tienen una capacidad de 741,010 metros cúbicos y benefician a 22,311 personas. Es de mencionarse que en la rehabilitación de una olla captadora participan mínimo 60 personas y, como mínimo, se requieren tres meses para terminarla. Obviamente, quienes participan  reciben una remuneración económica y el tipo de trabajo a desarrollar consiste en la excavación de vaso, afine de taludes, traslado de materiales, colocación de la geomembrana, construcción de canal de llamada y vertedor de excedencias, construcción de cerca la perimetral, así como la colocación de señalización necesaria.

Pasemos al tema de las cisternas comunitarias. Sólo en 2015 se construyeron 68 de éstas, beneficiando a 7,215 personas. En total, se han instalado 262 en favor de 42,461 personas. El número de participantes promedio en la construcción de estos contenedores de agua es de 15 y cada una es aprovechada por alrededor de 30 individuos.

Respecto a los techos captadores de agua, estos son importantes porque permiten aprovechar el agua de lluvia y utilizarla en huertos de traspatio (que también son parte del Programa) o bien para saneamiento (sanitarios y lavado de trastes). De 2011 al 2015, se han instalado 414 techos de este tipo que, en promedio, tienen la capacidad para recolectar 12,715 metros cúbicos de líquido. Para instalarlo, participan tres personas de la comunidad.



Finalmente, tenemos la acción de plantas de tratamiento de agua residual. Este es un proyecto recién iniciado en 2015 y la primera planta se construyó en la comunidad de San Miguel Peras, en Oaxaca. Esta instalación fue apoyada por el Gobierno estatal y cuenta con sistema de aprovechamiento de energía renovable que genera menores costos económicos que hacen viable su operación ininterrumpida a mediano y largo plazo. Ésta beneficiará potencialmente a 1,460 personas de la comunidad. Para 2016, se continuará con la construcción de plantas tratadoras en diferentes partes del país.

El Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua contribuye a consolidar la relación comunidad-agua, al desarrollo de economías y a crear conciencia para cuidar y aprovechar de una mejor manera el recurso hídrico en el largo plazo.