Seguramente estás pensando: “¿cómo es que el reciclado del papel nos permite reducir la contaminación del agua? Son dos cosas completamente distintas”. Bueno, si bien se trata de dos recursos diferentes, la producción del primero está ligado a aprovechamiento del segundo.

Para reducir la contaminación del agua en un 35%, en México ya se usan fibras secundarias de celulosa (o sea recicladas) con las cuales se puede producir papel con 87.7% de material reciclado y gracias a esta acción las zonas boscosas y selváticas de nuestro país podrían seguir proveyéndonos de oxígeno y agua. Al mismo tiempo,  la contaminación del aire causada por la fabricación de papel se reduce hasta en un 74%.

Ahora, recordemos que el uso y producción de papel requiere de la tala de árboles, lo que provocaría la desaparición de amplias áreas verdes y, cuando ello ocurre, el suelo comienza a degradarse debido a que no hay vegetación que favorezca al ciclo del agua, aporte nutrientes al subsuelo y proteja los terrenos del viento.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola sabemos lo importante que es cuidar el medio ambiente y por ello impulsamos el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua, que se realiza en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y Pronatura México A.C.; a través de éste logramos restaurar áreas deforestadas en todo el país y con ello devolver a la naturaleza más del 100% del agua que usamos en nuestros productos.

Además, hemos promovido la construcción de ollas captadoras de agua que facilitan el acceso a este recurso a las comunidades donde se implementan. El líquido obtenido de las lluvias se emplea principalmente para el servicio doméstico (limpieza de casa, baños y letrinas), pero también sirve para empujar algunas actividades productivas como la agricultura, ganadería y hasta en el riego de viveros comunitarios (con esto se incentiva a que familias enteras cuenten con un ingreso constante).

Claro que no nos detenemos ahí, pues desde 1995, al lado de Ocean Conservancy y colaboradores voluntarios recolectamos los desechos que hay en playas y otros cuerpos de agua, como la Laguna de Salazar, que se encuentra en La Marquesa, Estado de México. Ahí se retiraron 7 toneladas de desperdicios, primer paso en el saneando de uno de los recursos más importantes que tenemos: el agua.

Tú también sé parte de este esfuerzo evitando tirar residuos en lagos y océanos, separando los desechos de diferentes materiales para que el camión de la basura pueda transportarlos de manera que el papel y los plásticos (PET), entre otros, puedan ser reaprovechados a través del reciclaje.