Desde el 2007 el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua ha venido operando como un esfuerzo conjunto de la Industria Mexicana de Coca-ColaPronatura y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) actuando a través de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas(CONANP). La colaboración entre las tres instituciones quedó refrendada una vez más con la firma del convenio de colaboración 2015, permitiendo la continuidad de las acciones del programa.

Uno de los objetivos de este proyecto considerado por el Natural Solutions del Tecnológico de Monterrey, como el más importante en el mundo y donde unen esfuerzos gobierno, iniciativa privada y sociedad civil, es procurar la restauración ecológica mediante tareas que propicien una recuperación parcial o total de los ecosistemas que han sido degradados por la presencia del ser humano y por el propio comportamiento de la naturaleza (incendios, inundaciones, derrumbes).

A sus habitantes se les convence de la importancia de su involucramiento como agentes activos en el funcionamiento de los ecosistemas, pero también en su vigilancia. No olvidemos que un ecosistema tiene un impacto directo en las tradiciones, cultura, vestido, comida, economía y recreación de una comunidad en particular. Es por ello que al ser México un país muy variado en ecosistemas, en buena medida tiene una gran diversidad cultural.

Ahora bien, este esfuerzo de restauración ecológica no implica sólo plantar árboles en cualquier territorio, sino en aquellos lugares clave para la recarga de los mantos acuíferos, fuente esencial de abastecimiento del agua en México.

Esta selección de lugares se hace de manera estudiada con el apoyo de expertos en tema de la organización civil Pronatura México A.C., el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

¿Pero cuáles son los resultados numéricos que hemos alcanzado? En el caso particular del 2015, el Programa logró:

  • Plantar 3,279,212 árboles en una superficie de 3,326 hectáreas distribuidos en 29 estados de la República, siendo Durango el mayor estado beneficiado con 300 hectáreas, seguido por Guanajuato con 250.

  • De 2008, año en que  iniciaron los trabajos de reforestación, a la fecha se han restaurado un total de 60,892 hectáreas, área equivalente a 407 veces la superficie del Distrito Federal.

No sólo de reforestar se trata


Para complementar los trabajos de reforestación, a partir del 2013, el programa incorporó:

  1. El mantenimiento, mismo que consiste en atender a lo largo de tres años consecutivos toda área anteriormente reforestada. Las labores de mantenimiento están supeditadas a las características ambientales propias de cada área reforestada y las acciones que generalmente se llevan a cabo son la reposición de árboles, cajeteo (acomodo de tierra para formar una pequeña zanja o cajete que facilite la retención de humedad), deshierbe y limpieza.

  2. También se crean brechas cortafuegos para prevenir o acorralar los incendios cuando sucedan. Igualmente se construyen cercados, se construyen sistemas de riego auxiliares, se acomodan ramas y se remueve el material vegetal muerto. Se trabaja así mismo en la eliminación de plagas forestales y en la fertilización natural.

  3. Todas estas acciones han generado como resultado que a los sitios que les hemos damos mantenimiento se tenga un 71.17% sobrevivencia promedio. Respecto a los datos numéricos tenemos que en 2015 se atendieron 16,962 hectáreas y se plantaron 3.7 millones de plantas. Las cifras acumuladas de 2013 a 2015 dan un total de 44,148 hectáreas mantenidas y 9.2 millones de plantas y árboles plantados.

Otras acciones adicionales

El programa no sólo se enfoca en conservar y rehabilitar los suelos deforestados para poder reincorporarlos a su función de soporte de árboles, sino también en evitar mayores áreas erosionadas, ¿y cómo lo hacemos? Realizando labores de intercepción y captación de escurrimientos pluviales, ¿con qué fin? Para que tales escurrimientos reduzcan su velocidad y eviten arrastre de tierra hacia aguas superficiales.

Estas acciones igualmente propician la captación y/o estancamiento del agua en zonas que facilitan la recarga de acuíferos y, en algunos casos, a la formación de manantiales y arroyos. De igual forma retienen mayor humedad para aprovechamiento de la vegetación y restablecen el equilibrio del ciclo hidrológico. Asimismo fungen como distribuidoras de escurrimientos superficiales (escorrentías), -principalmente en las zonas áridas y de escasa precipitación- reducen el riesgo de inundaciones.

Finalmente, y como apoyo a las acciones de reforestación y mantenimiento y con el ánimo de crear alternativas económicas para los habitantes de las regiones atendidas, también hemos impulsado el desarrollo de proyectos productivos que empaten con el cuidado de las zonas reforestadas y apoyen las economías locales para mejorar la calidad de vida.

Al mismo tiempo, y en el ámbito socioambiental, se ha promovido la concientización de las comunidades sobre la importancia de los árboles y que sin ellos no hay agua ni lluvia, y sin ésta los cultivos y bosques no prosperan, afectando considerablemente su capacidad de proveedores de comida y de actividades forestales.

Si te interesa conocer más sobre los resultados obtenidos durante 2015 con el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua haz clic aquí.