Biodegradable es una palabra que a simple lectura es entendida por composición escrita, pero cuyo significado e implicaciones va más allá. Los especialistas definen a lo biodegradable o biodegradación como la facultad que tienen algunos productos o materiales de descomponerse en un período corto de tiempo en otros elementos químicos naturales debido a la acción de organismos vivos. Estos pueden ser microorganismos, hongos, bacterias, insectos, gusanos, entre otros, que utilizan estos elementos químicos para producir energía y dar vida a otras sustancias o nuevos organismos.    

Los científicos han coincidido que existen dos tipos de biodegradación:

  • Aeróbica: se da con la presencia de oxígeno y los productos resultantes de este proceso que son dióxido de carbono, minerales, biomasa e incluso agua.

  • Anaeróbica: generada con ausencia de oxígeno. Los productos que por lo general resultan de dicho proceso son biogas (principalmente metano y generado en rellenos sanitarios, por ejemplo), agua, metabolitos intermedios, biomasa y minerales.

Ahora bien, la biodegradación ocurre bajo ciertas condiciones ambientales específicas. Por eso es importante no creer que por tirar un producto biodegradable en la carretera o no depositarlo en su contenedor de basura respectivo, automáticamente se degradará y por lo tanto ya no debemos preocuparnos.

Por lo anterior, se debe asegurar un tratamiento específico a todos los productos biodegradables bajo condiciones óptimas de temperatura, humedad, presión de oxígeno, etcétera, de modo que su desintegración se lleve a cabo. Es decir, ciudadanos y gobiernos deben llevar a cabo ciertas acciones para que la propiedad de biodegradable tenga el efecto esperado.

Se ha avanzado mucho en el desarrollo de estos productos y hoy en día incluso muchos plásticos tienen esta característica. Esto es una muy buena noticia pues, como sabemos, el plástico es uno de los materiales más utilizados para almacenar, transportar o proteger a productos de consumo.

Plantbottle de Coca-Cola, tecnología verde en su máxima expresión

Y es precisamente en el tema de plásticos “amigables" con el ambiente donde The Coca-Cola Company ha avanzado mucho. En efecto, luego de años de trabajo, fuimos pioneros en 2010, en el desarrollo y uso de la tecnología PlantBottle.

PlantBottle fue la primera botella de PET hecha hasta 30% a base de subproductos de plantas, la cual es 100% reciclable y tiene una huella de carbono 20% menor.  

La Industria Mexicana de Coca-Cola es la única empresa en el país que utiliza esta tecnología, así además de promover el reciclaje, buscamos integrar en nuestros empaques una mayor cantidad de resina reciclada o proveniente de fuentes renovables para tener envases más sustentables desde su concepción. Actualmente, millones de nuestras botellas de PET están elaboradas 100% de material reciclado e incorporamos en todos los envases de PET en promedio un 28% de material reciclado o de fuentes renovables.

Con estas acciones, seguiremos trabajando para impulsar la industria del reciclaje de forma que los empaques post consumo sean vistos como un material valioso que puede tener un uso futuro, contribuyendo al cuidado y conservación de los recursos naturales y así ofrecer un mejor panorama para las próximas generaciones.

Y tú, ¿cómo te unes a este compromiso con el medio ambiente?