Lanzado por Coca-Cola de México en colaboración con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y Pronatura México, el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua es la iniciativa de restauración ecológica más importante del mundo, según un análisis sobre proyectos de restauración dirigido por el investigador Ernesto C. Enkerlin Hoeflich y quien preside la Comisión Mundial de Áreas Naturales Protegidas.

El programa, puesto en marcha desde 2007, no sólo incluye la restauración ecológica y el plantar árboles sino también el darle seguimiento a su crecimiento así como construir y/o apoyar viveros en diversos lugares del país. Un ejemplo de esto último fue la inversión en 2013 de 3 millones de pesos por parte de Coca-Cola de México para construir el Vivero Monarca II ubicado en el ejido Santa Ana de Ocampo, Michoacán. El vivero tiene una capacidad de producir 200,000 pinos y oyameles al año. Actualmente, los 15 viveros construidos como parte del programa producen más de 2 millones de árboles y plantas al año.

Este programa es el más grande que una empresa privada esté llevando a cabo en el país, y ha restaurado más de 57 mil hectáreas, sembrado más de 61 millones de árboles y desarollado proyectos de captación y acceso al vital líquido en regiones de desabasto o difícil disponibilidad del mismo, entre los que se encuentran 16 ollas de captación de agua pluvial, con una capacidad superior a 570,000 m3 de agua, 194 cisternas comunitarias, 360 techos captadores y 15 viveros comunitarios, beneficiando a más de 1,000 comunidades y permitiendo el avance constante en la meta de reabastecimiento, hoy ya cumplida.

El objetivo inicial del programa era restaurar 25,000 hectáreas de bosques mediante la plantación de 30 millones de árboles y otras acciones de recuperación de suelo. Contrastando los avances en estos 7 años de trabajo, que nuestros logros inicialmente planteados se duplicaron, gracias al involucramiento de un creciente número de comunidades  y el esfuerzo de todos los que colaboran bajo un mismo objetivo en este proyecto

Pero más allá de sembrar árboles, conservar el suelo, construir huertos y/o cosechar el agua, está la creación de conciencia en las miles de personas que habitan las cientos de comunidades beneficiadas. Este es un aspecto fundamental, pues el reforzamiento de una cultura por el cuidado al medio ambiente permitirá arraigar valores y potencializar cualquier esfuerzo llevado a cabo en la materia.

En Coca-Cola de México seguiremos impulsado este programa con recursos económicos humanos, a través de miles de voluntarios que participan y las 1,100 comunidades involucradas, esto junto con los materiales necesarios para continuar superando una y otra vez las metas que nos hemos trazado y contribuyendo cada vez más a cuidar nuestro entorno.