Actualmente, en varias ciudades del mundo, están en marcha iniciativas que fomentan el hábito de compartir el auto, generando con ello menos tráfico, reduciendo contaminación atmosférica y en consecuencia contribuyendo a bajar los niveles de estrés entre conductores, ciclistas y peatones.

Empresas como Getaround o Zipcar en EE.UU. y Carrot o Aventones en Ciudad de México, abren camino en ésta nueva forma de transportarse para los ciudadanos. Gobiernos locales de ciertos países hacen lo propio al destinar un carril para vehículos de alta ocupación (HOV, siglas en inglés). El razonamiento es que se trasladen más personas y menos vehículos. California es un ejemplo.

Según el Centro de Investigación en Transporte Sustentable de la Universidad de California en Berkeley, el compartir el auto tiene múltiples beneficios adicionales a los primeros citados. Entre ellos están:

  • Mayor conciencia de la necesidad, duración y distancia de los viajes en automóvil, resultando en un decremento del uso del vehículo y de la propiedad del mismo.
  • Mayor consideración hacia los modos alternativos de transporte, tales como el ciclismo o la caminata.
  • Ahorro de costos para los dueños de vehículos.
  • Ahorro de energía al consumirse menos combustibles.
  • Reducción de la demanda de estacionamientos en zonas comerciales y residenciales.

La misma universidad resalta cómo la popularidad de esta modalidad de transporte va ganando peso en diferentes países. Según sus datos, a enero de 2014 los diversos programas de compartir auto existentes en EE.UU. registraron 1.2 millones de miembros que compartían más de 17 mil vehículos. A nivel mundial y hasta octubre de 2012, este tipo de programas operaban en 27 países de los cinco continentes, contabilizando 1.7 millones de miembros compartiendo aproximadamente más de 43 vehículos.

Los beneficios también son sociales

David Ortega, catedrático en el Tec de Monterrey, destaca que resulta interesante observar cómo la gente va creando vínculos sociales a partir de una iniciativa de movilidad alternativa, como lo es el compartir auto. Agrega que ello acontece dado que las personas desean convivir durante el traslado.

Es evidente que iniciar dicho hábito no es simple por diversas razones, entre ellas la seguridad. Pero un buen principio es comenzarlo con vecinos conocidos o bien familiares que residen en la ruta hacia nuestro lugar de trabajo o estudio. Si a dicha práctica añadimos el compartir costos, entonces el hábito será más atractivo, saliendo beneficiado el dueño del vehículo pero también el acompañante y, principalmente, el medio ambiente y la ciudad misma.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola impulsamos el transporte amigable con el ambiente

Estamos comprometidos en que todas las etapas de nuestro negocio sean amigables con el ambiente y contribuyan a mitigar el cambio climático. Una donde hemos realizado enormes esfuerzos es en la transportación de las bebidas que producimos. Esto implica que nuestros vehículos sean modernos, consuman de manera eficiente el combustible y cuenten con la tecnología más avanzada. Además nos apegamos a las normas NOM-044 relativa a las emisiones de vehículos motorizados.

Aunado a lo anterior y desde hace algunos años, hemos venido invirtiendo en la compra de miles de vehículos eléctricos  e híbridos que actualmente circulan las ciudades del país con cero o muy bajo nivel de emisiones.