El plástico es uno de los materiales más utilizados en la vida cotidiana, como es claro al apreciar algún envase, el PET se caracteriza por su versatilidad, resistencia y ligereza, elementos que lo hacen ideal para almacenar alimentos. Por este motivo, en la Industria Mexicana de Coca-Cola impulsamos la industria del reciclaje y hemos sido capaces de procesar casi la mitad del PET grado alimenticio que se recicla en el país.

Ello a través de nuestras plantas de reciclado: Petstar e IMER que nos han permitido convertirnos en el mayor reciclador de PET de Latinoamérica. También es importante mencionar que ambas instalaciones mencionadas pueden procesar hasta 85,000 toneladas de este material anualmente, lo que equivaldría a más de 4 mil millones de botellas, mismas que podrían llenar 3 veces el Estadio Azteca.

De esta manera, organizar una colecta de PET podría convertirse en un granito de arena dentro de nuestros diferentes esfuerzos y los de la sociedad para cuidar el medio ambiente.

¿Por dónde comenzar?

Abrir un espacio para el acopio del PET dentro de las puertas de tu casa es sumamente sencillo, sólo necesitas conocer los siguientes detalles:

1. Comienza adoptando una mentalidad eco-friendly: así descubrirás que acciones simples, pero importantes como reducir, reutilizar y reciclar las cosas que tienes a tu alcance, deben convertirse en un hábito diario que comienza desde tu hogar.

2. El segundo paso consiste en separar todos tus desperdicios: es así como se facilita el proceso no solo de recolección de PET, sino de toda una cadena de reciclaje. En ésta, distintas personas se encargan de dar tratamiento a los productos que ya no usas, para que vuelvan a ser útiles.

3. Reconoce el PET útil: como informa PROFECO, este plástico es 100% reciclable e identificar esta característica es muy sencillo, sólo se necesita localizar los números 1, 2, 4, 5 y 6 que se encuentra en la base de cada empaque, o también, que está señalado dentro del símbolo de reciclado.

4. Recuerda reutilizar tus envases tantas veces como te sea posible: Cuando esto ya no sea posible, no olvides quitar las etiquetas y dejar la tapa puesta.

5. Conoce e inicia el círculo virtuoso del PET: vacía, aplasta, comprime y deposita. Este método es el adecuado para la recolección y almacenaje doméstico de este material, previo al traslado a un centro de procesamiento, indica la comunidad profesional de materiales plásticos, Plastics Today, entre otras.

6. Prosigue con su almacenamiento: como muestra la Escuela de Organización Industrial de España, el almacenamiento es un tema importante en el acopio y el traslado a un centro de procesamiento. Por esta razón, es sumamente importante aplastar y comprimir los envases para reducir su volumen al mínimo. Mientras los mantienes en tu hogar, lo mejor es tenerlos en bolsas grandes, costales, cajas o en un tambo, ubicados en un lugar seco y templado.

7. Avisa a tus amigos y vecinos: Difunde entre todos tus conocidos que organizaste una colecta de PET. Entre más personas colaboren llevando sus envases, más volumen podrás enviar a una planta recicladora.

8. Entrega el PET para su reciclado: este es el paso final y es cuando lo que almacenaste pasa a manos de la industria que lo procesa a gran escala. Lleva tu recolección a una planta de reciclado y déjala para su procesamiento. En ese sentido, la organización ECOCE tiene varios programas a los que te puedes unir y que brindan un beneficio a la comunidad.

Hacer tu propia colecta de PET sería una iniciativa que contribuiría a la protección del medio ambiente. Sé parte de una comunidad que no se queda cruzada de brazos y únete a #YoMeSubo, junto con muchas otras personas que cada día construyen el México que todos queremos.