En México, la naturaleza nos regala uno de los momentos más sublimes cada año: la llegada de la mariposa monarca a nuestros bosques.

Y como agradecimiento a nuestro planeta, Coca-Cola invirtió 3 millones de pesos para construir el Vivero Monarca II, un jardín de 200 mil especies nativas, que son las buscadas por las mariposas para su etapa de hibernación.

Después de recorrer más de 4,000 kilómetros desde Estados Unidos y Canadá por más de 33 días, las viajeras llegan a tierras mexicanas en donde encuentran las condiciones ideales para pasar el invierno.

Ubicados en Michoacán y Estado de México, los bosques favoritos de estas mariposas son de clima cálido y además de conocerse como santuarios y reserva de la biósfera de la mariposa monarca, han sido nombrados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Oyamel, pino de ayacahuite y pino lacio son las especies que forman parte del nuevo vivero, que además de proteger a esta especie de insectos que visten a los bosques de color naranja, brinda oportunidades de trabajo en los ejidos en donde se encuentran y favorece la captación de agua para beneficio de estas comunidades.

¡Bienvenida, mariposa monarca! Cómo cuidamos su casa para recibirla

La subasta y el documental de las mariposas

El Vivero Monarca II se hizo realidad gracias a una subasta de botellas. La idea surgió desde Coca-Cola y gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura del Estado de Michoacán, se convocó a artistas michoacanos a participar en el concurso “Tu razón para creer en un México mejor”. Esto dio como resultado una colección de 30 botellas contour Coca-Cola de 1.50 metros de altura, que fueron subastadas en toda la comunidad mexicana para beneficio del ecosistema.

Además de esta iniciativa, Coca-Cola lanzó la lata conmemorativa de la mariposa monarca, con el propósito de crear una mayor conciencia sobre el cuidado de este ser vivo. Aunado a este programa, Coca-Cola participó como uno de los principales patrocinadores del documental “El Vuelo de las Monarca”, realizado por Greg Allen y Vico Gutiérrez y que durante 77 minutos muestra la vida y trayectoria de estos coloridos insectos, abarcando desde la gestación de sus huevos, su lucha por sobrevivir y el viaje extremo hasta los bosques mexicanos.

Por un planeta más verde

Este es el segundo vivero que Coca-Cola realiza para proteger el ecosistema de las mariposas monarca. El primero se construyó en la sierra Chincúa de Michoacán y tiene una producción anual de 100,000 árboles de oyamel, que impacta en el desarrollo y empoderamiento de la comunidad ya que es operado por los habitantes de la región.

Por su compromiso con las comunidades donde está presente, Coca-Cola avanza en la implementación de iniciativas, como el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua que, en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y Pronatura, ha logrado restaurar más de 57 mil hectáreas y plantado más de 61 millones de árboles en siete años de trabajo, beneficiando a más de 1,000 comunidades de México.

¡Bienvenida, mariposa monarca! Cómo cuidamos su casa para recibirla
Vivero Monarca II, ubicado en Michoacán y construido en 2013.

Buenas noticias: llegan más mariposas

De acuerdo a estimaciones de la SEMARNAT, para el periodo de hibernación 2016 se espera la llegada de cuatro veces más mariposas monarca a la reserva de la biósfera gracias a los esfuerzos conjuntos del gobierno y la iniciativa privada de países como Canadá, Estados Unidos y México para facilitarles la estadía a estas viajeras y revirtiendo la tendencia decreciente de su llegada al país y logrando que siga siendo la estadía favorita de estos insectos que se caracterizan por su belleza y longevidad.

A comparación de otras especies de mariposas que viven 24 días, las mariposas monarca pueden llegar a vivir hasta nueve meses, es decir, 12 veces más, y son un elemento clave en el ciclo de la vida y dentro del equilibrio ecológico de los bosques que habitan por ser  agentes polinizadores.

Durante su viaje y estancia en México, se reproducen los ejemplares adultos y nace la generación que volará en marzo hacia el norte de América.

Aunque ninguna de ellas regresará, pues su ciclo de vida dura menos de un año, lo que es un hecho es que gracias a iniciativas como la de Coca-Cola en México siempre serán bien recibidas y seguirán teniendo bosques a donde llegar.