Cada cuatro años experimentamos un año que tiene 366 días en lugar de los 365 comunes. Ese día “extra” se agrega al mes de febrero y se convierte en el para muchos especial día 29. Esto se debe a que la traslación de nuestro planeta dura exactamente 365 días y seis horas (o un cuarto de día).

Para compensar esas seis horas no contabilizadas cada año, las mismas se van sumando hasta completar 24 horas y ello ocurre al cuarto año.    

Los antiguos egipcios fueron los primeros en descubrir la discrepancia de horas entre el calendario estructurado por los humanos y la traslación de la tierra, la cual se refleja en el cambio estacional del año.

Ahora bien, tal descubrimiento no fue adoptado de inmediato por todas las civilizaciones entonces existentes, que de hecho no aplicaban un mismo calendario, sino mucho tiempo después, específicamente hasta el año 46 a.C.

En aquel entonces el emperador romano Julio César definió un calendario (juliano) que fue adoptándose paulatinamente y fue él mismo, con la ayuda de astrónomos, que aplicó un ajuste para enmendar el error pero generó otro pues resulta que agregó un día más a cada año que fuera divisible por cuatro, pero con el tiempo ello generó un desfase. De todas maneras había nacido el año bisiesto.

No fue sino hasta 1582 d.C. que el papa Gregorio desarrolló otro calendario (el que usamos hoy en día –gregoriano-) para enmendar el desfase y ordenó que se agregara un día más a febrero en fechas divisibles entre cuatro pero además en los siglos divisibles por 400.

Hechos históricos en años bisiestos

Si bien científicamente hablando los años bisiestos no tienen diferencia alguna del resto de los años salvo el día 29 de febrero, para muchas personas sí lo tienen pues poseen cierto tipo de energía que los hace especiales. No obstante, hay que reconocer que en los años bisiestos han acontecido hechos históricos únicos. Aquí algunos de ellos:

  • La probabilidad de nacer en año bisiesto es de uno en 1,461 bebés.
  • Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 se celebraron en año bisiesto, tal como sucederá con los de Río de Janeiro, Brasil este año. De hecho casi todos se han celebrado en año bisiesto.
  • Fue un 29 de febrero, pero de 1984, cuando Michael Jackson ganó ocho premios Grammy.
  • En 1940, año bisiesto, la clásica película: “Lo que el viento se llevó” ganó ocho premios de la Academia.
  • Se dice que un eclipse lunar acontecido el 29 de febrero de 1504 le fue de gran ayuda a Cristóbal Colón en su último viaje a América.
  • En Estados Unidos, las elecciones presidenciales ocurren cada año bisiesto, específicamente en noviembre. Por lo que este año, los estadounidenses elegirán al sucesor de Barack Obama.
  • Hay una familia cuyo padre, hijo y nieta nacieron en año bisiesto. Se trata de la familia Keogh. Peter Antony nació en Irlanda el 29 de febrero de 1940, su hijo Peter Eric en Gran Bretaña un 29 de febrero de 1964 y la hija de éste, Bethany, que nació el 29 de febrero de 1996.
  • En la mayoría de los estados de Estados Unidos, hay leyes que regulan el cumpleaños de las personas que nacen en año bisiesto; legalmente cumplen años el 1 de marzo.

Si eres una de esas personas nacida el 29 de febrero de antemano muchas felicidades pues podrás celebrar tu cumpleaños como lo celebra cualquier otra persona; el día exacto.