Por: Lety Salas

8 vasos de agua diario, una ducha diaria, lavar la ropa cada fin de semana, regar el jardín o las plantas, limpieza en el hogar, todo esto y más lo podemos hacer, ¡gracias al agua! Este recurso se encuentra a la mano en países en desarrollo, es de fácil acceso y tiene un bajo costo. Pero esto puede cambiar… ¿Te imaginas vivir sin ella?

    Todos necesitamos del agua dulce para vivir

El problema no es qué tanta agua dulce vemos en la Tierra, en sus océanos, mares, lagos o ríos. El problema es la gran cantidad de agua que contaminamos y desperdiciamos, sin ser conscientes de ello.  Es el agua dulce, a través de la que nos alimentamos, vivimos y cubrimos nuestras necesidades.

    Su cuidado está en nuestras manos

Muchas personas en el mundo enfrentan serios problemas por escasez de agua, y conforme pasan los años, este número lamentablemente también aumentará. Pero, ¡estamos a tiempo de cambiar este panorama! Todos podemos formar parte de la solución y ser agente de cambio con hábitos y compromisos para el cuidado del agua. Cada 22 de marzo, se celebra el Día Mundial del Agua, una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en donde organismos, empresas, personalidades y gobiernos comparten sus proyectos y compromisos para su cuidado.

Lo que tú o yo hagamos desde casa, tiene una repercusión a personas y comunidades vulnerables y tendrá un beneficio para nuestras futuras generaciones. Hagamos lo posible por heredar un futuro positivo.

¿Por dónde empezar?

Cambio de mentalidad: Lo que debemos promover es la importancia del agua dulce en el planeta y sobre todo defender y adoptar una gestión responsable y sustentable de este recurso natural.   Adoptemos hábitos responsables para el cuidado del agua, empecemos desde casa:

  • En la cocina: Al lavar los trastes, no dejes correr el agua. Utiliza un recipiente para enjabonar y otro para enjuagar.

  • Lava tus platos después de comer: No los dejes mucho tiempo sucios, pues la comida se puede impregnar o pegar y será más difícil de lavar bien los platos, por lo que requerirás de más corriente de agua.

  • No descongeles con agua: Al descongelar tus alimentos, evita hacerlo con el chorro de agua. Toma tu tiempo hazlo a temperatura ambiente.

  • Usa el inodoro para lo que es: Evita usar el inodoro como basurero y no arrojes por el excusado líquidos tóxicos.

  • Durante el aseo diario: Cierra la ducha mientras te enjabonas, utiliza un vaso de agua para el lavado de dientes.

  • Lavado de auto: No es necesario limpiarlo cada fin de semana, quizá cada 15 días y con el apoyo de una cubeta.

  • Limpieza de banquetas: No uses la manguera, puedes mantener la banqueta de tu casa limpia si la barres a diario y cuando sea necesario, procura usar agua con la ayuda de una cubeta.

  • Repara las fugas de agua: Cada escape de agua, aunque sea en gotas, representa un desperdicio constante.

  • Mantenimiento de jardín: En lo posible, adquiere un sistema de riego inteligente, programado y cerca de las plantas que quieras regar.

  • Lavado de ropa: Puedes lavar tu ropa a media carga, cada cierto tiempo y con ciclos más cortos.

Como puedes ver, hay muchas formas de sumar esfuerzos para el cuidado del agua. Te sentirás muy bien al aportar tu granito de arena, siendo responsable del consumo de agua.


Leticia Salas

Soy Presidenta en Desarrollo con Causa, A.C. una organización que organiza, difunde e implementa actividades ecológicas para empresas en México. Actualmente soy editor en jefe del blog SéResponsable.