Por: Eduardo Cota

Director de Conservación y Restauración Ecológica de Pronatura México, A.C.

y es que todas las formas de vida estamos conformadas por esta molécula. Este 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) desde 1993 para reflexionar sobre su importancia. Celebrar el agua es, en cierta medida, celebrar a la vida misma,El agua no solamente es necesaria para mantenernos vivos, su uso es imprescindible en cada actividad económica que desempeñamos.

Muchos de nosotros estamos tan acostumbrados a contar con su suministro en nuestros hogares que muchas veces ni siquiera le damos importancia al gran beneficio que esto significa, o el gran esfuerzo y recursos tanto humanos como materiales que se requieren para ello.

¿Cómo asegurar que el agua no falte en nuestras vidas?

Aunque el agua se obtiene de la naturaleza, el humano ha montado infraestructuras, como grandes acueductos, sistemas de captación y distribución del agua, que permiten su aprovechamiento. De igual manera, se ha reunido el talento de muchas personas e instituciones para establecer las legislaciones que aseguren su uso bajo reglas de equidad, sustentabilidad y justicia.

Otras instituciones como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), los Consejos de Cuenca o los órganos locales para el uso del agua, toman decisiones para garantizar que el recurso pueda ser disponible para todos sus usuarios.

La visión del uso del agua ha evolucionado a lo largo del tiempo. Ha pasado de ser considerado un bien “mostrenco”, es decir, de “libre apropiación” a ser considerada como un recurso de interés nacional. El conocimiento del recurso también ha permitido que se valoren altamente los ecosistemas que ayudan a su sustentabilidad.

Para que el agua se utilice de una forma sustentable, ha sido necesario proteger los sitios que favorecen la continuidad del ciclo hidrológico, como lo son los bosques, lagos, ríos, manantiales, entre otros. Esta protección se realiza a través de varias medidas, como el establecimiento de Áreas Naturales Protegidas, el pago por servicios ambientales o con acciones para recuperar las coberturas forestales y conservar los suelos de estos sitios.

En forma particular, en México, los bosques localizados en las áreas montañosas, son los sitios donde las lluvias se filtran a los mantos acuíferos que abastecen a poblaciones, como en el Valle de México, en la que las tres cuartas partes del abasto de este líquido es a través de su extracción del subsuelo. De igual manera, este tipo de bosques ayudan a retener agua, mantener las condiciones del clima local y evitar deslaves o inundaciones en las poblaciones adyacentes.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), en la primera década del presente siglo se perdieron más de 13 millones de hectáreas de bosques en el planeta, superficie mayor al estado de Chihuahua, el más grande del país.

La recuperación de los bosques y por ende, de los servicios y beneficios que proporcionan, como el abasto de agua, es una tarea ardua, difícil, costosa y bastante compleja. En el fondo se trata de brindar rentabilidad bajo un esquema sustentable a las comunidades que dependen de los mismos.

Por eso, resulta muy gratificante, conocer de esfuerzos compartidos entre sociedad civil organizada, iniciativa privada, gobiernos y comunidades. Me refiero al Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua en el que participan Pronatura, asociación ambientalista mexicana de cobertura nacional, Coca-Cola, marca líder en la elaboración de bebidas refrescantes, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, las Comisiones Nacionales Forestal y la de Áreas Naturales Protegidas, así como 1,245 comunidades de 31 entidades del país, quienes en un periodo de nueve años, han dado inicio a la recuperación de más de 63 mil hectáreas de bosques mexicanos, tan importantes como los que se ubican en las laderas de montañas emblemáticas de nuestro país como el Pico de Orizaba, Cofre de Perote, el Popocatépetl e Iztaccíhuatl, los Nevados de Toluca y de Colima, Cumbres de Monterrey o la Reserva de la Mariposa Monarca, por mencionar algunos cuantos.

La superficie reforestada por esta iniciativa conjunta es considerada como la de mayor importancia en el mundo y representa un buen ejemplo de los logros que un esfuerzo articulado puede alcanzar, en donde todos los involucrados asumen una responsabilidad por objetivos comunes: recuperar nuestros bosques y brindar mayor sustentabilidad al agua.

Esta iniciativa también está contribuyendo a la recuperación de los mantos acuíferos del país al realizar acciones que permiten la filtración de lluvia en los suelos forestales. La importancia de esta recarga de los mantos acuíferos, ha permitido que Coca-Cola sea considerada una empresa con balance hídrico cero, la primera del país en asumir y hacer cumplir su compromiso de devolver a la naturaleza cada gota de agua que emplea en la elaboración de sus productos.

Enhorabuena por esta iniciativa y otras similares en una fecha en que se celebra el agua y con ello nos recuerda nuestro compromiso con la vida y las generaciones futuras.


Eduardo Cota Corona cursó la licenciatura en Biología y la maestría en Ciencias en la Universidad Nacional Autónoma de México; realizó estudios de Administración y Planeación de Áreas Naturales Protegidas en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y estudios de Manejo de Áreas Naturales en el Parque Nacional Big Bend en Texas. Ha trabajado en diferentes instituciones educativas, gubernamentales y de conservación de recursos naturales del país. Desde hace 16 años trabaja en Pronatura México A.C., donde es actualmente el Director de Conservación y Restauración Ecológica. Coautor de 16 libros de biología, educación ambiental y paleontología.