En los viveros comunitarios impulsados por la Industria Mexicana de Coca-Cola, mediante el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua (PNRCA), se provee lo necesario para que se siembre y germine una semilla que crezca y se desarrolle de manera adecuada hasta la extracción y transporte de la planta; en estos espacios además se crea un empoderamiento de las mujeres como líderes de proyectos.

Los viveros comunitarios han estado en operación por seis años con el objetivo de mantener la cohesión colectiva, pero sobretodo tener impacto social que impulse la equidad de género para que, más allá  de las actividades relacionadas con la familia y el hogar, las mujeres participen en este programa que contribuye a fortalecer a su rol como madre, trabajadora y líder.

Estos invernaderos son espacios administrados bajo un esquema de coinversión donde, con la ayuda de la comunidad, se siembran, mantienen y conservan especies nativas que permiten conservar la diversidad biótica de zonas que se quieren reforestar.

Tan solo en 2016 se inauguró el vivero de Boquillas, en el municipio de Santiago, ubicado en el estado de Nuevo León. Este nuevo espacio cuenta con una capacidad de producción de 50 mil plantas y es administrado por cinco mujeres, lo que genera una fuente sustentable de empleo e ingresos que benefician a sus familias.


Beneficio permanente

Este programa es una alternativa sustentable:

1) Por ser una fuente de empleo y de ingreso económico para los habitantes donde se instalan estos espacios.

2) Porque brinda a la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) los insumos necesarios para reforestar.

Es importante destacar que desde la primera producción de los viveros, se ha proveído cerca del 9.5% de las plantas usadas en la reforestación de zonas estratégicas, iniciativa hermana del PNRCA.

De 2011 a 2016 se han instalado 16 viveros en todo el país: desde Durango, hasta Guanajuato, pasando por Michoacán, Nayarit, Yucatán y Veracruz, entre otros. En ellos se han producido más de 10 millones 650 mil plantas.

Se han sembrado especies importantes para los ecosistemas mexicanos: el oyamel, en la región de la Mariposa Monarca; el pinabete, en Chihuahua; el pino piñonero, la palma soyate y chimal, en Guanajuato.

Asimismo, en el ciclo 2015-2016, seis viveros concretaron su convenio de producción directa para CONAFOR y se prevé que en 2017 se agreguen cinco más, con la idea de mejorar la calidad de suelos y la captación de agua.

Es así cómo la Industria Mexicana de Coca-Cola fortalece su compromiso con el medio ambiente, impulsando proyectos que promueven el desarrollo sustentable de las comunidades. Una alternativa que puede impactar positivamente el cambio social, económico y ambiental en distintas regiones del país.