Seguramente has soñado con tener tu propio negocio y ser tu jefe, pero ¿tienes claro todo lo que implica convertirte en un emprendedor? ¿Sabes qué necesitas para crear un nuevo producto o servicio que, además, tenga un espíritu sustentable? Sabemos que tienes ganas de llegar lejos y, por ello, queremos darte siete consejos que te llevarán a alcanzar tu objetivo.

Pero antes que nada, debes saber que un proyecto es: “la búsqueda de una solución inteligente al planteamiento de un problema, la cual tiende a resolver una necesidad humana”, de acuerdo a la definición de Gabriel Baca Urbina, en su libro Evaluación de proyectos. Lo que diferencia cada uno de los planes es justo la variedad de enfoques, montos de inversión, plazos para llevar a cabo, tecnologías aplicadas y métodos para alcanzar los objetivos deseados.

De manera que, para convertirte en un emprendedor, estos 7 puntos podrían ser de mucha ayuda:

1 Identifica una oportunidad en el campo que te apasiona

Sólo si haces realmente aquello que te entusiasma podrás encontrar tu camino al éxito, así lo comprobó Anik Singal, el reconocido emprendedor que se ha impuesto la misión de construir escuelas en la India. Él detectó que la población necesitaba mayor educación y comenzó a explorar la idea de iniciar un proyecto en línea donde encontró un nicho de oportunidad.

2 Desarrolla el anteproyecto

Una vez que ya has definido la idea; es decir, si ya sabes qué producto o servicio pretendes ofrecer para solucionar una necesidad, es momento de desarrollar el anteproyecto y profundizar en la investigación de mercado, detallar la tecnología que requiere, calcular costos totales, definir plazos de inicio y finalización. Elaborar una lista de los elementos necesarios para hacer que lo que conceptualizaste se vuelva una realidad. Cabe aclarar que parte del perfil de un emprendedor es sentirse cómodo con la idea de tomar decisiones importantes y correr riesgos medidos.

3 Somete el proyecto a una evaluación

La evaluación del proyecto compara sus costos y beneficios económicos para dar un juicio sobre la conveniencia de ejecutarlo. Resulta de gran importancia porque el resultado permite conocer, casi siempre, su rentabilidad y sostenibilidad. Es en este aspecto en el que se basan los inversionistas para tomar la decisión de respaldarlo o no, pues financian proyectos que van a ofrecer resultados concretos.

4 Encuentra un ecosistema emprendedor

Acércate a los expertos para conseguir apoyo. El Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) dispone de metodologías probadas, así como incubadoras y aceleradoras de negocios. Es probable que encuentres una que se adapte a tus necesidades y las de tu proyecto. Buscar respaldo financiero en los programas oficiales es otra idea. Los programas de capital semilla están diseñados para otorgar respaldo a los nuevos emprendedores con proyecto viables.

5 Capacítate y mejora continuamente

No basta tener una gran idea o reconocer la oportunidad de solucionar alguna necesidad de la población cuando ésta se presenta; es preciso conocer los aspectos administrativos, operativos, fiscales, mercadológicos y técnicos que implica. No porque vayas a realizar todo el trabajo tú solo, sino porque es importante conocerlo a fin de tomar decisiones. Además, un inversor confía en el emprendedor para ejecutar el proyecto, así que la preparación es esencial.

6 Conviértete en líder de tu equipo

El emprendedor que inicia el proyecto tiene, por lo regular, una visión clara sobre éste, que debe transmitir a su equipo con el fin de alcanzar el objetivo final. Por eso es necesario que asuma su papel de líder no solo para encontrar a las personas ideales y experimentadas para desempeñar cada tarea, sino para establecer la misión y los valores alrededor de los cuales van a trabajar como equipo.

7 Involúcrate con la comunidad

Los emprendedores que buscan cambiar el mundo están conscientes del impacto que su proyecto causa en su entorno y más allá de las medidas que toman para tener una operación sostenible y amable con el ambiente (como el empleo de focos ahorradores y aprovechamiento de agua de lluvia, entre otros) busca sumar a cuantos miembros de la comunidad se pueda, pues ello le permite una mayor aceptación en la implementación de su idea.

Un proyecto que es evaluado y resulta viable en el mediano y largo plazo, que adopta prácticas amables con el medio ambiente y que incluye a la comunidad para ofrecerles un beneficio más allá de resolver una necesidad puntual, es una idea sustentable.

En la Industria Mexicana de Coca-Cola nos subimos a tus ganas de alcanzar el México sustentable que todos queremos y por ello impulsamos el Programa Nacional de Reforestación y Cosecha de Agua, con el que hemos logrado devolver a la naturaleza más del 100% el agua que usamos en nuestros productos.

Por ejemplo, las ollas captadoras de agua construidas han facilitado el acceso al agua a las comunidades donde se implementó este proyecto. El líquido cosechado es usado para el servicio doméstico (limpieza de casa, baños y letrinas), pero también en actividades productivas como la agricultura, ganadería y hasta en el riego de viveros comunitarios que permiten a familias enteras tener un ingreso constante.

Ser un emprendedor sustentable es posible con #YoMeSubo, es cuestión de que te decidas y armes un plan en el que todos (la comunidad, el medio ambiente y tú) ganen.