¿Te imaginas una Navidad sin árbol ni regalos, o en la que Santa no esté presente? Prácticamente es imposible recrear cualquier momento navideño sin alguno de estos elementos y menos sin la alegría y esperanza que el hombre de traje rojo nos da. Al pensar en él, nos viene a la cabeza la imagen de un señor de cara alegre y espesa barba blanca, que porta un gorro y botas negras.

Definitivamente sin él, nada sería lo mismo, como tampoco lo sería sin el papel que Coca-Cola y Haddon Sundblom desempeñaron al crear este mítico personaje tal y como lo conocemos hoy.

Todo comenzó en 1931 cuando Sundblom fue elegido para ilustrar a Santa, la inspiración la halló en A visit from St. Nicholas, un poema de Clement Clark Moore, en el que se hace una descripción de un ser cálido, “pachón”, amistoso y agradable, siendo en ese mismo año que se dio la primera aparición del icónico personaje invitando a disfrutar del delicioso sabor de Coca-Cola en invierno.

Cinco años después (1936), Santa y Coca-Cola llevaron a Estados Unidos un mensaje de felicidad en tiempos difíciles causados por la Gran Depresión. Esa vez Sundblom pintó usando un modelo vivo, a su amigo Lou Prentiss que era un vendedor jubilado; cuando éste murió, el artista fungió también como modelo, aunque finalmente se basó en San Nicolás.

Para 1937 con el anuncio de “Dar y tomar”, los hogares ya familiarizados con este personaje comenzaron a reconocer su esfuerzo por hacer posible la magia de la Navidad, y como agradecimiento le dejaban en Nochebuena una refrescante Coca-Cola bajo el árbol.

Después las pinturas al óleo que Sundblom creaba fueron adaptadas para la publicidad de Coca-Cola, apareciendo en revistas, pantallas de tiendas, vallas, carteles, calendarios y muñecos de peluche. Muchos de estos artículos hoy son coleccionables.

Ya en los años 40 apareció "Sprite Boy", un personaje que acompañó a Santa hasta 1950 y también fue creado por Sundblom; lo nombraron así porque era muy parecido a un elfo.

Como dato curioso, ¿sabías que fue hasta 1960 que Sprite se puso a la venta, pero antes surgió Sprite Boy?

De 1931 a 1964, Santa se mostró entregando juguetes, tomando una Coca-Cola mientras leía las cartas que le dejaban o buscándola en los refrigeradores de las casas que visitaba o silenciando a un perro para que no delatara su presencia.


Ya en 1964, Sundblom creó su versión final de Santa, pero Coca-Cola siguió ofreciendo imágenes basadas en sus obras originales. Estas pinturas son algunas de las piezas más preciadas en los archivos de la Compañía y han sido expuestas en todo el mundo.

Coca-Cola continuó evolucionando con una animación de Santa a cargo de Alexandre Petrov y cada año, como hasta ahora con la campaña: Una Coca-Cola para los momentos navideños es quien hace posible la Navidad y este 2016, tiene una sorpresa especial para ti.

¿Estás listo para celebrar junto con él? ¡No te imaginas lo increíble que la pasarás!