Coca-Cola recibe pasantes del programa Desarrollo Humano Global (GHD por su sigla en inglés) de la Universidad de Georgetown. Cada verano, dos candidatos a la Maestría de dicho programa trabajan en las oficinas de Coca-Cola alrededor del mundo, lo que les permite adquirir experiencias de primera mano en los campos de la Responsabilidad Social Corporativa y de Sustentabilidad.

Este verano, viajé a San José, Costa Rica, para unirme al equipo de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la Compañía Coca-Cola. Desde San José, donde se encuentra la sede de la Unidad de Negocio Latin Center de la Compañía, se supervisan los mercados de Centroamérica, el Caribe, Colombia, Venezuela y Ecuador.

Por medio de esta práctica profesional, tuve el privilegio de trabajar en varios proyectos enfocados a mejorar el bienestar de las comunidades en estas regiones. Además, pude experimentar de primera mano cómo los esfuerzos del sector privado pueden contribuir con el desarrollo humano global.

Mi tarea principal incluía apoyar el cumplimiento del compromiso de Coca-Cola con la implementación de programas de actividad física en todos los países en los que está presente. Este compromiso es importante, ya que aunque es de carácter voluntario, su alcance es ampliamente ambicioso, pues se pretende llegar a los más de 200 países donde Coca-Cola opera, incluyendo aquellos en los que la Compañía o sus embotelladores no tienen presencia física real. En la actualidad, Coca-Cola apoya más de 330 programas en 112 mercados alrededor del mundo.

Mi labor incluyó el desarrollo de un plan para la ejecución de programas de actividad física en 10 países adicionales en el Caribe.

Con el fin de prepararme para mi trabajo, asistí a la presentación del emblemático programa de Costa-Rica, "Hora de Moverse". Su objetivo es lograr que se realicen 60 minutos de actividad física en las escuelas mediante la capacitación de los maestros en técnicas para introducir el ejercicio en sus aulas y aumentar los niveles de actividad que se alcanzan durante las lecciones de educación física.

Lo más destacado de este evento inaugural consistió en una sesión de entrenamiento para los 100 profesores que asistieron. Antes de que el evento concluyera, los maestros participaron en el diseño de mejores clases de educación física y otras actividades para incluir más actividad física en las lecciones académicas. A partir de esta experiencia, pude apreciar los elementos del programa que componen un plan efectivo de actividad física, así como los requisitos logísticos para que un lanzamiento sea exitoso.

Profesores participando en la sesión

Profesores participando en la sesión de entrenamiento del programa Hora de Moverse en Costa Rica

Con el fin de diseñar un plan de implementación para el Caribe, primero fue necesario identificar y recomendar un socio implementador, dedicado a la promoción de estilos de vida activos. Tras seleccionar a la organización no lucrativa adecuada, trabajé muy de cerca con su gerencia para determinar: las actividades del programa a realizar, las necesidades de personal, logística para entregar el programa en cada país, el proceso para alinearlo con el contexto local, y los mecanismos para asegurar la sostenibilidad del programa. El plan resultante suministró una hoja de ruta para la introducción de los programas a principios de 2016 para llegar a cientos de aulas durante el primer año.

Esta experiencia me ha enseñado lecciones importantes sobre el rol que desempeñan las compañías en el desarrollo. En primer lugar, tengo claro que las alianzas que involucran a organizaciones con capacidades complementarias son fundamentales para la ejecución de programas eficaces.

En el caso de "Hora de Moverse", Coca-Cola se asoció con la Universidad de Carolina del Sur para desarrollar los aspectos técnicos de la formación, creando así un riguroso programa basado en la investigación. En segundo lugar, debido a su alcance amplio y global, las compañías multinacionales están muy bien colocadas para entregar proyectos que tengan un impacto social positivo a gran escala.

Por último, mi experiencia con Coca-Cola me ha demostrado que los proyectos deben cumplir una serie de criterios rigurosos para su implementación, lo que demuestra que la Compañía tiene un compromiso no sólo con el financiamiento de proyectos, sino también con la obtención de resultados tangibles. Por estas razones, estoy seguro del valor social que se puede obtener cuando las compañías se comprometen con el desarrollo.