Nuestro día a día se ha convertido en un constante ajetreo, en el que sentimos que no nos alcanzan las horas para poder hacer todos los pendientes, sin embargo, con un poco de organización y unos recursos sencillos, el trabajo puede ser mucho más fluido.

Comienza a poner en práctica estos consejos para poder planear de manera eficaz y disfrutar mucho más tus labores cotidianas.

Haz listas de todo

Los que aman hacer listas saben lo importantes que son para mantener el orden en la vida y el estrés a raya, además que evitan en gran medida la ansiedad. Saber de antemano todas las cosas que necesitas realizar es una manera muy sencilla de lidiar con tu vida y hacerla más manejable, convirtiéndola en pequeñas tareas que puedes cumplir en poco tiempo. Además tener anotadas esas actividades, hace que dejes de pensar en ellas y evita la angustia de que se te olviden

Mientras más específicas sean las cosas que en ellas colocas mejor, luego usa estas listas como un mapa de acción en tu día a día y lo más importante: ¡tacha lo que ya has cumplido! Este acto te dará un pequeño alivio y te motivará a seguir trabajando.

Prioriza

Entender qué tienes hacer, para cuándo debes tenerlo listo y cuáles tareas son más importantes que otras te ayudará bastante. Atender las cosas en su debido momento y no dejarlas para después, te ayudará a que no todo se convierta en urgente y te robe demasiado tiempo, no permitas que una tarea de rutina se convierta en urgente por no organizarte bien.

Minimiza las reuniones y las multitareas

Es muy importante proteger tu tiempo y una de las formas de hacerlo es evitando las reuniones. Antes de confirmar tu asistencia, justifica si es realmente es necesario asistir (o hacerla, si eres tú el que la propone), además define un tiempo de comienzo y fin y enumera los puntos que se tratarán en dicha reunión para mantenerla breve y enfocada.

Por otro lado, aunque nuestra sociedad ha hecho del multitasking (realizar varias tareas al mismo tiempo) algo muy cotidiano, dividir la atención hace que te tardes más y aumenta los errores, así que lo mejor es evitarlo y dedicar toda tu atención a una sola tarea, realizarla sin distracciones en plazos de 20 a 30 minutos y tomarte algunos minutos después de ese período de descanso.

Aprovecha los tiempos muertos y ordena tus pensamientos

Recuerda tomarte cada día unos minutos para organizar tus pensamientos, esto lo puedes hacer a primera hora de la mañana, o durante el día, puede ser tan sencillo como hacer una lista o en acciones que te den claridad mental como hacer una pequeña caminata para despejarte y que tu mente descanse unos minutos. Ahora que vienen los días frescos, aprovecha este tiempo para tomarte un Fuze Tea helado o un Vitamin Water, pensar en ti y consentirte también es una manera de mantener la calma y reorganizar tu mente.

Pide ayuda y delega

Aunque esto pueda parecer un signo de debilidad, en realidad no lo es. Los buenos jefes y las personas que han logrado una vida más tranquila saben que es muy importante aprender a delegar, de esta manera podrás ahorrar tiempo para utilizarlo en las cosas verdaderamente importantes para ti y que no podría hacer otra persona, además tu equipo sentirá que le das un voto de confianza.  

Recuerda que como todo, para que estos 5 puntos puedan ser de gran ayuda, deben convertirse en un hábito que puedas adoptar a largo plazo. Cada persona es diferente y trabaja a su estilo, así que estos tips deberás adaptarlos de manera que se ajusten a tu vida y a tu forma de orhgnizarte para que puedan ser sostenibles en el tiempo.