1968 fue uno de los años más duros en la historia de los Estados Unidos. Pero el 20 de julio una señal de esperanza para el país que estaba en crisios, apareció. A la par, Eunice Kennedy Shriver enfrentaba su propia tragedia personal, pues su hermano, Robert Kennedy, había sido asesinado en junio de ese año.

Sin embargo, ella decidió continuar con sus planes de aprovechar el deporte para abrir los corazones y las mentes de las personas hacia gente con discapacidad intelectual, pues consideraba que todo el mundo merecía llegar a ser el mejor.

Por un corto tiempo en el Soldier Field ubicado en Chicago, en los primeros Juegos Olímpicos Especiales Internacionales, como se les llamaba, fluyeron sonrisas, lágrimas e inspiración.

"Después de esto, el mundo nunca volverá a ser el mismo", dijo el alcalde de Chicago, Richard Daley, a la señora Shriver.

Y tenía razón.

En esos primeros juegos, alrededor de 1,000 atletas con discapacidad intelectual representaron a 26 estados y a Canadá en tres deportes: atletismo, natación y hockey de piso. Unos cuantos voluntarios ofrecieron su trabajo, y había menos de 100 espectadores en las graderías.

Para los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales de 2015 que tuvieron sede en Los Angeles, California, Estados Unidos, estas fueron las cifras: más de 6,000 atletas y 2,500 entrenadores representaron a 165 países, junto con 25,000 voluntarios y más de 500,000 espectadores. Los atletas participaron en 25 disciplinas deportivas, desde voleibol de playa y equitación, hasta kayakeo y levantamiento de pesas.

Pequeños milagros en el camino

Rafer Johnson

Rafer Johnson

Nadie hubiera sido capaz de predecir la evolución de los juegos. Ciertamente no Rafer Johnson, quien fuera Medallista Olímpico de Oro y Plata en 1960 y en 1956, respectivamente, ambas ocasiones en el Decatlón, y el fundador de las Olimpiadas Especiales en el Sur de California. Johnson estuvo allí al inicio y ha visto "pequeños milagros", como él los llama, en cada paso del camino.

"No sé si pensaba en cuánto tiempo tardaría; sin embargo, fui testigo de situaciones que ocurrían de forma regular, que demostraban que estábamos dando pasos gigantes", dijo Johnson. "Cuando visitaba las instituciones con la señora Shriver, veía una actividad tranquila. En su mayoría, ellos estaban en sus habitaciones, sentados en una esquina, no se conectaban con los demás. Yo estaba tan impresionado con lo que vi (en los primeros juegos). Ahora, los atletas estaban felices".

Continúa, "conocí a una joven (en una de las instituciones en Connecticut) y supe que ella iba a ir a los juegos. La chica era ciega, también. Lo que pasó me dio una sacudida. Estábamos en una cena en Chicago y un grupo coral (conformado por personas con discapacidad intelectual) salió a cantar. La música era extraordinaria. Me tocó. Cerré los ojos y las voces podrían haber venido de cualquiera de los cantantes, de cualquier lugar. Entonces, esta joven que conocí cantó un solo. Su voz era de una belleza espectacular. Me emocionó conocer todo lo que ella había hecho para poder llegar a este momento. Con un paso tan bien tomado como éste, te das cuenta de que estás en el camino correcto. "

Johnson tiene incontables historias y recuerdos en relación con las Olimpiadas Especiales. Por ejemplo, una vez estaba en Arizona para entregar medallas en atletismo. Cuando una de las ganadoras iba de regreso por la pista, miró a las personas que se encontraban en las graderías.

"Ella saludó con la mano y dijo:" ‘Mamá, papá, miren, gané'", recuerda Johnson. "Todos lloraban. Le pedí que me presentara a su familia. Cada vez que ella decía sus nombres, la familia se echaba a llorar. Le pregunté a su madre por qué estaban llorando y me dijo que esas eran las primeras palabras que su hija pronunciaba, y luego presentó a cada uno por su nombre".

Factores que cambiaron el juego

Aunque el 20 de julio de 1968 sigue siendo la fecha más importante para las Olimpiadas Especiales, numerosos acontecimientos han influido en su desarrollo. La televisión fue uno de ellos. En 1983, Roone Arledge, quien fue Presidente de ABC Sports, transmitió los Juegos en Baton Rouge, Louisiana, en Wide World of Sports. Él ganó el espacio televisivo y un Emmy. No fue sino hasta 1987 que se previeron dos horas de la programación en horario estelar para la ceremonia de apertura en South Bend, Indiana.

"Él (Arledge) era un gran líder y vio el poder y la belleza de las Olimpiadas Especiales", dijo Peter Wheeler, jefe de Propiedades Estratégicas de Olimpiadas Especiales. "Sabíamos que cuando la gente viene a los Juegos, los ven. Cambian las vidas de una gran cantidad de espectadores, no sólo las de los atletas y sus familias. Necesitábamos a alguien que creyera, que ayudara a llevar los Juegos a un público más amplio”.

El siguiente factor fue el Programa de Ciudad Anfitriona (Host Town Program), que arrancó en 1995.

"Para nosotros era una idea simple", dijo Wheeler. "Les permitía a los atletas vivir en la comunidad durante tres días, conocer a las personas y que las comunidades los conocieran."

Y actualmente continúa. "Un total de 85 comunidades recibió  a todas las naciones en L.A.", agregó Wheeler. "Nos ayuda a cambiar la percepción sobre las personas con discapacidad intelectual. En términos culturales, es sumamente poderoso."

A través del programa Atletas Saludables (Healthy Athletes), que también se introdujo en 1995, Olimpiadas Especiales actúa como la mayor organización mundial de salud pública, dedicada a las personas con discapacidad intelectual. El programa ha cambiado las vidas de los atletas mediante servicios y recursos de salud gratuitos, los cuales van desde información sobre el consumo de los alimentos adecuados, hasta cómo conseguir los zapatos en la talla correcta.

Deportes Unificados de Olimpiadas Especiales (Special Olympics Unified Sports) es otro programa que inició oficialmente en 1991. En este participan aproximadamente el 20% de los atletas de Olimpiadas Especiales, contribuyendo a utilizar el deporte para promover la inclusión a un nivel superior. Los atletas con y sin discapacidad intelectual entrenan y representan juntos a sus países. En lugar de ver a tres jugadores con discapacidad intelectual y dos que no compiten, ves a un equipo en el que todos participan. En 1991, había dos deportes Unificados, hoy en día hay 16.

"En los últimos años, hemos visto un gran crecimiento", dijo Wheeler. "Nos ayuda a promover el mensaje de inclusión en las escuelas. Todo juegan juntos en universidades en China, en escuelas privadas en África, etc. Es la solución perfecta para que nuestro programa siga creciendo y atraiga a otros. Ahora, nuestro lema ha cambiado de Ayudemos a los que tienen discapacidad intelectual a Vamos a jugar con quienes tienen discapacidad intelectual... hagámoslo juntos. No se trata de ellos, se trata de nosotros".

Escala global

En 2003, los juegos se celebraron en Irlanda. La participación de 5,500 atletas hizo de estos juegos el mayor evento deportivo del año. En 2007, se llevaron a cabo en China, un año antes de que este país fuera la sede de los Juegos Olímpicos de Verano. El número de atletas chinos que participaron aumentó, pasando de 50,000 en el año 2000, a 500,000 en el 2007, y la cantidad de voluntarios en China creció notablemente.

Olimpiadas Especiales ha evolucionado de contar con la labor de unos cuantos voluntarios en 1968, a tener personal plenamente dedicado en la actualidad. La capacitación y el entrenamiento han saltado a otro nivel. Los atletas no solamente eligen alimentos más saludables con el apoyo del programa Atletas Saludables (Healthy Atheltes), sino que la formación es más sofisticada, lo que les ayuda a ser más fuertes y a lograr un mejor desempeño.

"Estamos educando a nuestros jóvenes, las compañías buscan contratar a atletas de Olimpiadas Especiales... nada de esto sucedió antes", dijo Johnson. "Podemos hacer muchas cosas con Olimpiadas Especiales liderando el camino. Los Juegos de L.A. serán los mejores juegos jamás celebrados. "

Desde el 25 de julio hasta el 2 de agosto de 2015, el mundo se reúne en Los Angeles, California. ESPN cubrió los Juegos en 2015, como la Copa del Mundo, con espectáculos previos a los Juegos, así como con cobertura de los eventos diarios. Como nunca antes, más de 1,300 medios de comunicación estuvieron presentes en el evento. Además, más de 30 ministros de deportes de todo el mundo (incluyendo Brasil, Japón, Costa Rica y Panamá) asistieron para aprender y llevarse información para fomentar el desarrollo de sus programas.