"No en todos los países hay lugar para todos los deportes", explica su tía, Ana, quien vive en Bakersfield, California. "Pero Andrés todavía quería venir aquí para apoyar a sus amigos y ser parte de la experiencia en Los Ángeles."

Andrés Delgado ganó cinco medallas en los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales en Atenas: tres de oro, una de plata y una de bronce, aplaudido por sus compañeros de equipo, aficionados y colegas de Coca-Cola.

Luego en 2015, Andrés, coordinador de la correspondencia de Coca-Cola Venezuela les devolvió el favor cuando viajó a Los Ángeles para vitorear a sus compañeros atletas en los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales. Andrés clasificó nuevamente para competir en su disciplina principal, gimnasia artística, pero un tecnicismo lo mantuvo en la banca.

El 25 de julio, Andrés asistió a una recepción especial ofrecida por Coca-Cola en Los Ángeles, donde se reconectó con sus coleGAS, entre ellos el presidente y CEO de Coca-Cola, Muhtar Kent.

"Estaba emocionado de verlo porque la última vez que lo vi fue en Atlanta en 2011," Andrés me dice por teléfono, en referencia a su viaje a la sede de Coca-Cola para celebrar su actuación en Atenas.

Los deportes han sido parte de la vida Andrés desde que era un niño. Tan sólo a los cinco meses de edad, comenzó clases de natación en Estados Unidos, donde nació y vivió su infancia. Rápidamente se convirtió en un atleta dotado y versátil y ganó varias medallas de oro en competiciones de Olimpiadas Especiales. Más tarde aprendió karate, y obtuvo un cinturón azul.

Cuando se mudó a Venezuela a los 2 años, Andrés se enamoró del patinaje sobre hielo y eventualmente clasificó para el top 10 a nivel nacional. Incluso ganó dos medallas de bronce en levantamiento de pesas en los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales Irlanda 2003, y trabaja con un entrenador de lucha libre. Sin embargo, Andrés se enfoca principalmente en la gimnasia artística, una disciplina retadora que combina fuerza, flexibilidad y creatividad.

Olga Delgado cuenta que un día normal para su hijo Andrés Guillermo, como ella lo llama, incluye ir a trabajar por la mañana a las oficinas de Coca-Cola en Caracas, tomar clases tres tardes a la semana y entrenar dos noches por semana. Además de los deportes, Andrés es un ávido lector y estudioso de la mitología griega y de la historia de Venezuela. También es un gran fan de Michael Jackson, o el "Rey del Pop", como él lo llama, y de la lucha libre.

Los colegas de trabajo de Andrés lo describen como un compañero trabajador, apasionado y leal Embajador de Coca-Cola, cuya actitud positiva y sentido del humor, el cual es evidente durante nuestra conversación, los mantiene sonriendo.

"Disfruto mucho mi trabajo...y me gusta cuando tomo un descanso y bebo una Coca-Cola", dijo. "Mis amigos son muy importantes para mí. Ellos realmente me apoyan y me ayudan a seguir adelante”.

Él dice sentirse orgulloso de trabajar para una compañía que ha apoyado a las Olimpiadas Especiales desde su creación en 1968. Por su parte, su madre, Olga, dice que está "muy agradecida por todas las oportunidades que Coca-Cola le ha dado a Andrés y también por el respeto y la admiración que le han demostrado como empleado, compañero y amigo”.

Andrés está ansioso por regresar al gimnasio y ya tiene la mira puesta en los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales 2019. Pero antes de que él y su familia abandonen L.A. y regresen a Venezuela, él piensa poner a prueba sus habilidades a unas horas de distancia.

"Ellos planean visitar Las Vegas", dice Ana. "Andrés dice que quiere ganar algo de dinero para poder comprar revistas de lucha libre y llevarlas a casa".