FIRMA INVITADA: Christian Martinoli

El futbol es un deporte que levanta pasiones, nos impulsa a llegar lejos, a ser mejores. Aficionados y jugadores se unen en torno a la cancha y sus corazones vibran a consecuencia de las emociones que detona cada jugada. Y es que, los integrantes del equipo ofrecen sus mayores talentos para alcanzar el área rival y anotarse un éxito más rumbo a la gloria.

Uno de los objetivos de la Copa Coca-Cola es mostrar a los jóvenes que participan en ella, que cada uno tiene particularidades que los hacen únicos y que, si trabajan fuerte para desarrollar esas habilidades y las conjugan con algunas otras (propias o de sus compañeros), podrían alcanzar una meta que parece imposible y se vuelve real cuando se armonizan sobre una cancha.

Ahora, ¿qué características debe tener un jugador para poder destacar en cada encuentro? ¿Qué es lo que va a hacer que se logren las metas individuales, pero también las del equipo? Desde mi punto de vista, las cualidades más importantes que los futbolistas deben tener son:

Destreza física y compromiso: Cada jugador tiene características únicas y capacidades singulares que pueden servir para superar a cualquier rival. Si el entrenador logra pulir esas habilidades en cada uno de sus deportistas y las coordina, podrá obtener una dinámica de equipo sobresaliente sobre las canchas. Obviamente, para lograrlo se requiere de un fuerte compromiso de cada atleta con el grupo, entrega en los entrenamientos y confianza en que se está haciendo lo mejor para él.

Fuerte confianza y ser positivos: Sobre la cancha, un jugador debe mostrar seguridad en sus capacidades, pues su destreza física no será suficiente si no está convencido de que puede hacer la diferencia sobre el campo. Además, el “Sí, se puede” debe nacer en el corazón, aunque ganar un encuentro parezca difícil, nada debe considerarse imposible.

Concentración: Mantenerse enfocado en el objetivo de cada partido es primordial en todo encuentro. Una distracción puede costar un juego y afectar el ánimo de todo el equipo, lo que tendría consecuencias mayores. Enfocarse en que cada juego tiene 90 minutos y que se puede ganar es muy importante.


Solidaridad y trabajo en equipo: La capacidad de adherirse a una causa en común con otros es uno de los principales valores a promover en un equipo. Todos los jugadores deben considerar que, más allá de sus objetivos personales, forman parte de una meta colectiva.

Respeto: Fomentarlo entre los jugadores siempre es importante. Considerar que el rival es digno y que también merece atención, pues al igual que tu equipo, buscan ganar el encuentro siguiendo las mismas reglas y haciendo uso de sus propias habilidades de conjunto es una simple cuestión de equidad. Además, al mostrar respeto sobre la cancha hacia los rivales, se envía un mensaje a la tribuna, promoviendo que las cortesías hacia los competidores no se desvanezcan fuera del estadio.

Liderazgo: Tener la capacidad de guiar a sus compañeros sobre el campo, pero también a los fanáticos en la tribuna y fuera de ella es una de las habilidades que más busca un entrenador. La aptitud para convencer a otros de buscar un objetivo específico a través de un camino determinado es algo que pocas personas perfeccionan.

Copa Coca-Cola es una de las acciones que la Industria Mexicana de Coca-Cola ha emprendido para sumarse a las ganas de los mexicanos de adoptar un estilo de vida más activo y saludable. En su edición 19, muchos de los jóvenes participantes han demostrado lo que se necesita para alcanzar ese sueño que nació sobre las canchas tras el silbatazo inicial y el rodar de un balón.