Uno de los compromisos de la Industria Mexicana de Coca-Cola es contribuir con la mitigación de los efectos del cambio climático, es por ello que hemos puesto en marcha, acciones en las áreas donde tenemos mayor oportunidad de incidir positivamente. Una de ellas es la reducción de nuestra huella de carbono.

Para lograrlo, en 2012, de la mano de World Wildlife Fund (WWF) lanzamos un programa integral de uso responsable de energía llamado esKO10, el cual se lleva a cabo a través de la implementación de 10 prácticas exitosas que contribuyen al ahorro del consumo de energía en nuestras plantas embotelladoras.

Mediante un proceso de certificación se valida que se cumplan las acciones que indica el programa, las cuales se pueden resumir en el mantenimiento óptimo de los diferentes sistemas que consumen energía en las plantas y que es complementado con la capacitación y participación de los colaboradores.

En general las acciones son las siguientes:

  1. Reparación de fugas de aire comprimido

  2. Reparación de fugas de vapor

  3. Aislamiento de tuberías

  4. Reducción de la presión de aire comprimido

  5. Eliminación de las cuchillas de aire comprimido

  6. Iluminación de alta eficiencia

  7. Eficiencia de equipos de aire acondicionado/calefacción

  8. Maximización del retorno de condensado de vapor

  9. Participación de los colaboradores

Actualmente, el programa esKO10 está implementado en más del 68% de las plantas del Sistema Coca-Cola y casi el 60% están certificadas.

Gracias a la implementación de éstas y otras iniciativas hemos reducido nuestro consumo de energía, además de que cada año aumentamos el uso de energía limpia. En 2016, el 31% de consumo de energía eléctrica que utilizamos en nuestras plantas, provino de fuentes renovables como la eólica o biomasa.