Los diminutivos son utilizados para “hablarles con cariño” a las personas, esta es una práctica muy común en toda Latinoamérica, pero México podría declararse como el reino de estas expresiones especiales. Muchos aseguran que en nuestro país se acortan las palabras porque somos más afectuosos al hablar, otros dicen que todo se originó cuando se mezclaron el español y el náhuatl.

De cualquier forma, usar diminutivos es una costumbre que vale la pena conservar, por eso ahora encontrarás los más populares en las botellas de Coca-Cola Original, Light, Zero y Life para que puedas compartir algo refrescante con las personas que te apapachan el corazón, ya que #ComparteCocaColaCon está de regreso.

Para los latinos, acortar las palabras es ponerle sentimiento a la lengua, por eso es que nos parece más bonito decir: “con permisito” que “con permiso”. Y no sólo usamos diminutivos para demostrar nuestro amor, también los usamos cuando sentimos compasión: “pobrecito” o cuando denotamos mucha ternura y le damos un grado distintivo a algo: “hermosito”.

En México, poner diminutivos es una costumbre popular que data de tiempos remotos, de cuando el idioma de la familia uto-azteca era el más utilizado en el país. Ellos tenían dos sufijos diminutivos: uno reverencial: tzin, usado para personas queridas o familiares y ton que era usado de manera poco afectiva.

El historiador y lingüista José Ignacio Dávila Garibi descubrió que la presencia del diminutivo en el náhuatl era tan fuerte que, cuando llegaron los conquistadores, el lenguaje empleado por los nativos hizo que palabras extranjeras se modificaran a pesar de que no habían sido aceptadas en el español.

Sin embargo, no todos los sobrenombres provienen de diminutivos, hay apodos que tienen historias completamente distintas. Por ejemplo, Paco, que es el nombre cariñoso de los Franciscos, proviene de Francisco de Asís, a quien le llamaban Pater Communiatis o padre de la comunidad. Con el tiempo se tomaron las dos primeras sílabas de cada palabra y comenzó a utilizarse: Paco a modo de diminutivo.

Pepe es el nombre informal de los Josés, “PP” son las siglas del título en latín: Pater Putativus. Los diminutivos son más de lo que parecen. Estamos tan habituados a ellos, que cuando alguien nos llama “Pedro” en lugar de “Pedrito”, damos por sentado que estamos ante una situación grave. También nos ayudan a resumir, porque hay que ver que es mucho más cercano decirle a alguien Lola que María Dolores.

Por eso, en esta nueva oportunidad de compartir con todos los que te rodean, pero incluso aún más con esas personas que ves a diario, pero conoces poco, tienes la oportunidad de #ComparteCocaColaCon para demostrar tu afecto con diminutivos especiales como: Lore, Gera, Chuchín, Quique, Cati, Fercho y más.

Sólo tienes que regalar a amigos o familiares una Coca-Cola con su sobrenombre impreso y así harás más especiales esos momentos en los que todas las variantes de la marca que te ha acompañado por más de 90 años se vuelve parte de un momento especial.