Se dice que su origen data de 1910, cuando una estadounidense le hizo un homenaje, un domingo de junio a su padre, que se dedicó a cuidar a sus cinco hijos al enviudar muy joven.

Esta historia se esparció rápido en diferentes ciudades, lo que hizo que múltiples familias festejaran a los reyes de sus propias casas, hasta que en 1966, el presidente Lyndon Johnson declaró el tercer domingo del mes de junio como Día del Padre.

A partir de esa fecha, lo demás es historia, ya que en México y Latinoamérica desde hace muchos años nos sumamos a esta celebración que nos brinda la oportunidad perfecta para consentir a papá. En este día, ¿ya tienes claro de qué manera piensas demostrarle cuánto lo quieres? Aquí te compartimos algunas ideas.

1.- Un menú de primera

Prepárale su comida preferida, hazlo de manera sutil para que sea sorpresa. No te olvides de incluir entrada, plato fuerte, postre y aperitivos. Y si quieres agasajarlo en serio, ¿qué te parece si planeas tu menú de festejo desde el desayuno y se lo llevas a la cama?
2.- Una tarde de picnic

Si tu papá se divierte con actividades al aire libre y el tiempo lo permite, organiza un picnic en el parque o en algún centro deportivo en donde puedas disfrutar tranquilamente de la naturaleza. No te puede faltar el mantel de cuadros para poner sobre el césped y de comida, te recomendamos llevar alimentos que no necesiten cubiertos y sean fáciles de manejar, además una bebida refrescante como Coca-Cola.

3.- Papá extreme

No necesitas regalarle un viaje en paracaídas –o quizá sí-, más bien, si sabes que le encanta la adrenalina o salir de la rutina, pueden practicar juntos algún deporte o actividad que puede ir de lo más tranquilo, como el senderismo, y subir en familia una colina o montaña, correr juntos una carrera o maratón o salir en bicicleta. Prueba algo más aventurero como escalar, recorrer cañones o algún tipo de ecoturismo.

4.- Escúchalo

En esta era que va a toda prisa, el regalo de escuchar cada vez se vuelve más valioso. Si quieres reconocer su esfuerzo y brindarle un obsequio diferente, puedes planear una tarde de plática e, incluso, tener formuladas algunas preguntas iniciales que les podrán dar la pauta para una tarde de recuerdos y grandes conversaciones. ¿Cómo se trabajaba antes sin internet, qué es lo que más recuerdas de su primaria? O, ¿cómo se imaginabas que sería la vida cuando era niño? pueden ser algunas de tus primeras preguntas.

En este Día del Padre, más que algún obsequio en particular, comparte momentos y regálale tiempo. Seguro que esos momentos se quedarán para siempre en la memoria de él, tuya y de toda tu familia. ¡Felicidades, papás!