México es un país que tiene una trayectoria científica muy importante, que ha aportado miles de ideas, experimentos y descubrimientos al mundo, esto no podemos dudarlo, porque el mexicano por naturaleza siempre es ingenioso y curioso: bases principales para hacer ciencia.

Personajes de este país destacan en el mundo de la ciencia y con su ingenio logran aportes importantes al mundo de la física muy #ALaMexicana.

La física experimental es una de las materias de mayor interés, requiere de colaboraciones de todas partes del mundo para llegar a comprobar algunas de las teorías más interesantes. En Europa se encuentra el centro de investigación de física más importante del mundo, se llama CERN y ha realizado cientos de experimentos que han llevado a grandes descubrimientos, la mayoría de ellos enfocados al origen del universo.

En este lugar hay una máquina gigantesca, en la que se experimenta con choques de átomos; su nombre es el Gran Colisionador de Hadrones (GCH), es un túnel circular enorme, en la que científicos de todo el mundo experimentan para saber cuales son las reacciones que los átomos tienen.

El GCH lleva casi 10 años experimentando con estos choques de partículas, el principal fin de estas “colisiones” es descubrir cómo se creó el universo.

En 2012 se logró el experimento más importante en la historia de este Gran Colisionador, tal vez el más importante en la historia de la humanidad, el llamado Bosón de Higgs fue descubierto y por fin se comprobó una de las teorías del origen del universo.

Gerardo Herrera Corral es un científico, orgullosamente mexicano, que lideró este importante proyecto, no solo para México, sino para el mundo. Gracias a su esfuerzo e ingenio fue como surgió ALICE, un dispositivo que forma parte del Gran Colisionador y que se encarga de analizar los resultados de los choques de átomos en el GCH.

Imagina a ALICE como una gran computadora que almacena todo lo que pasa después de cada colisión, esta se compone de diferentes partes, para poder hacer las detecciones, dos de ellas fueron diseñadas y construidas en nuestro país.

Desde hace varios años, Gerardo Herrera inició esta gran aventura, consiguiendo fondos para el experimento y haciéndole entender a las personas la importancia de esta colaboración en estos experimentos, Herrera Corral no se cansó y con su ingenio inició el diseño y construcción de las piezas necesarias para después llevarlas a Europa en el año 2010.

El trabajo en equipo fue fundamental en el éxito del proyecto, Gerardo Herrera fungió como líder de la unión de diferentes instituciones educativas del país como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) junto con las unidades de Mérida y Zacatenco del CINVESTAV. Este esfuerzo colaborativo consiguió el éxito de uno de los proyectos científicos más importantes en la historia de México y el mundo, marcando diferencia justo como Sidral Mundet lo hace desde hace más de 100 años.   

Sin duda, personas como Gerardo nos demuestran lo que se puede hacer con la pasión, el esfuerzo y el ingenio. Sus experimentos y contribuciones a la ciencia dejan en alto el nombre de México, podemos decir que al igual que Sidral Mundet, son ejemplos de trabajo constante para hacer ciencia y descubrir el origen del universo con un toque muy #ALaMexicana.