Hace 20 años, Erik Niel recorrió un edificio vacío en Chattanooga, Tennessee; esta propiedad era de su padre, un inversionista de bienes raíces y gerente comercial del sitio. Niel y su padre tenían una cierta conexión con los lugares históricos y este sitio albergó la primera planta embotelladora de Coca-Cola en el mundo, hace casi un siglo.

Después de algunos años, cuando Niel se graduó de la Universidad de Texas de la escuela de gastronomía, volvió a encontrar disponible el inmueble que, desde su sentir, tenía algo especial y decidió instalarse en Chattanooga para abrir un restaurante llamado Easy Bistro.

Coca-Cola y sus inicios en Chattanooga

La histórica relación de Coca-Cola y Chattanooga tuvo sus inicios casi un siglo antes. Fue en 1899, cuando los abogados, Benjamin F. Thomas y Joseph B. Whitehead, pensaron que podían comenzar ahí un negocio.

Poco después, tuvieron una reunión con el jefe de Coca-Cola, Asa Candler, y obtuvieron los derechos exclusivos de la botella de Coca-Cola, que hasta entonces habían vendido solamente una bebida en la mayor parte de los Estados Unidos por la suma de un dólar.

Posteriormente, un tercer abogado de Chattanooga, John T. Lupton, se unió a la empresa y desarrolló los cimientos de lo que es hoy en día es nuestro sistema global de embotellamiento.

Así fue cómo en 1899, se abrió la primera planta embotelladora de Coca-Cola, en Chattanooga, y al año siguiente una segunda se inauguró en Atlanta. Para 1909, había cerca de 400 instalaciones operando en los Estados Unidos, la mayoría de ellas, empresas familiares.

La primera planta embotelladora en Chattanooga estaba en el número 17 de Market Street, luego se trasladó hacia el centro de la ciudad en Broad Street, para después situarse en Birmingham, Alabama en la década de los 70.

Tras conocer la historia de la ciudad con Coca-Cola y el particular edificio, Niel sabía que tenía que ambientar su restaurante aprovechando las características únicas del lugar -que era muy adornado, moderno y art déco para su época–.

"La gente pensaba de manera diferente en ese entonces", dijo Niel, sobre el inmueble. "Ellos pusieron dinero en un edificio, por lo que podría ser una pieza central de algo, una pieza de la comunidad."


De Coca-Cola a Easy Bistro

El exterior del edificio tenía hermosas lámparas de hierro fundido y en su interior, techos altos y pisos de cerámica que le daban toques de grandeza. La esposa de Niel, Amanda, diseñadora, realizó los cambios menos posibles en su interior.

Sin embargo, pintaron las paredes de negro con algunos colores claros, el techo blanco e imprimieron un estilo más cálido e íntimo al ambiente. A pesar de las adecuaciones de diseño que agregaron, se aseguraron de que se mantuviera intacto el periodo (art déco) cuando fue llamada: la casa de Coca-Cola.

El resultado de este lugar histórico con detalles de arte moderno, es un acogedor restaurante a través del tiempo sin que haya pasado de moda.

Una Coca-Cola hasta tu mesa

La cocina de Niel se caracteriza por servir un estilo francés antiguo -con bistro y brasserie clásicos- carne con patatas fritas, mejillones y ostras. Aunque el menú ha cambiado en los últimos años, Niel mantiene platillos clásicos en su menú para sus clientes frecuentes y aquellos que sólo quieren comida sencilla y buena.

Por supuesto, Easy Bistro ofrece productos de nuestro portafolio de bebidas, incluso tiene una bebida divertida y revitalizante llamada Daywalker, hecha con: Coca-Cola mexicana, café espresso, lima y azúcar, es una de los favoritas.

"Es divertido sentir la historia del lugar," expresa Niel, gustoso y satisfecho con su restaurante. "A menudo tenemos gente que nos visita y trabajaba en la planta original. Comparten grandes historias y aseguran que Coca-Cola ha tenido un gran impacto en Chattanooga ".