Decía hace algunos años Pablo Lipnisky, Director del Colegio Montessori de Bogotá, “que todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para ésta, sino para la competencia, que es el principio de cualquier guerra”.

Si sabemos que la educación empieza desde casa, quizá sea posible fomentar la paz en el mundo desde nuestro lugar, realizando pequeñas acciones que impacten a los que tenemos más cerca, desarrollando así un efecto cadena que trascienda hacia un entorno más amplio que nuestro núcleo familiar.

Incluso, en un nivel con mayor alcance, de acuerdo a Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, es posible fomentar la paz al voltear la mirada hacia los objetivos de desarrollo sostenible, “ya que el desarrollo y la paz son elementos interdependientes que se refuerzan mutuamente”.

En su discurso sobre el Día Internacional de la Paz, este 21 de septiembre, menciona que los objetivos de desarrollo sostenible mejoran la vida de todos alrededor del planeta.

Por lo tanto, varias compañías a nivel mundial se esfuerzan por impulsar acciones a favor de esta conmemoración, en el caso de Coca-Cola los esfuerzos se enfocan en el bienestar personal, el cuidado al medio ambiente y el desarrollo de una comunidad para ser parte de la solución que cree un mayor clima de paz en el mundo al proteger a todos sus habitantes contribuyendo a mejorar en primer lugar su hogar: el mundo el que viven gracias a un desarrollo sustentable constante.

Todo comienza en casa, ¡haz algo a favor del fomento de la paz!

Así como las grandes empresas pueden impactar positivamente para que haya más paz en el mundo, sin duda, los esfuerzos individuales también contribuyen a lograr este objetivo, así que si eres de los que practica el compartir en su vida diaria, quédate tranquilo al saber que eres un embajador de la paz en tu entorno.

Si quieres hacer la diferencia, aquí te dejamos estos consejos que te pueden ayudar a crear más paz a tu alrededor y así, ser parte de los que han decidido mejorar el mundo.

Escucha en serio: Aprende a ser empático y ponerte en el lugar de la otra persona, sin juicio para entablar una conversación de valor. Evita los monólogos y haz sentir a tu interlocutor en confianza para que puedan crear un mejor ambiente.


Comparte la mesa: Dicen que la comida sabe mejor cuando se comparte, ya que fomenta la conversación, te puedes reír más, cuentas tus logros y te sientes escuchado, lo que repercute en tu autoconfianza. De hecho, ocho de cada 10 personas declaran que la comida sabe más rica cuando se comparte con otros, de acuerdo al estudio La importancia de comer en compañía.

¡Sonríe! Gracias al efecto de las neuronas espejo y la reciprocidad, un estudio de North Dakote State University demuestra que es muy probable que un desconocido te devuelva la sonrisa y, con ello, consigues lograr un cambio positivo en alguien más. Y de paso, en ti mismo.

Como ves, lograr la paz no es algo que solo sea responsabilidad de las organizaciones. Está en ti, y en cualquiera de nosotros, realizar pequeñas acciones todos los días para crear paz a nuestro alrededor.